Irán, la prioridad internacional de Obama

El presidente electo reconoció ayer que será uno de sus "mayores desafíos"; Paquistán, Gaza y Cuba, los otros grandes retos
WASHINGTON.- Seis años atrás, el mundo no terminaba de acomodarse a la realidad posterior al 11 de Septiembre cuando el presidente George W. Bush lanzó su temible eslogan sobre "el eje del mal". Es decir, Irak, Irán y Corea del Norte.

Pese a todo lo que ocurrió después, aquel "eje" continúa presente y, para peor, ampliado. Barack Obama deberá lidiar con esos y otros desafíos en Paquistán, todo Medio Oriente, Cuba y una amenaza terrorista que excede por mucho a Al-Qaeda, Hezbollah o Hamas. Pero tanto republicanos como demócratas coinciden en la prioridad número uno: Teherán.

"Obama casi seguro enfrentará una seria crisis con Irán. De hecho creo que se llegará al punto de crisis durante su primer año como presidente." Quien opina así es William Perry, ex secretario de Defensa de Bill Clinton y presidente de la comisión bipartidista que creó el Congreso para analizar los desafíos estratégicos que afrontará Estados Unidos.

El informe preliminar de ese comité afirmó que la obtención de armas nucleares por parte de Corea del Norte, Irán y otros países podría incrementar los riesgos de que una bomba llegara a manos terroristas, con la perspectiva de otro ataque en Nueva York, esta capital, Londres o Madrid, pero multiplicado en su impacto de manera exponencial.

Irán también figura en el tope de la agenda del actual consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley, cuya sugerencia a Obama es aumentar la presión y las sanciones comerciales sobre el gobierno iraní para forzarlo a negociar, algo que hasta ahora causó el efecto contrario en Teherán, que aceleró sus esfuerzos nucleares.

El propio Obama reconoció ayer que Irán será uno de los "mayores desafíos" de su gobierno. "Deberemos adoptar un nuevo enfoque en las relaciones con Teherán, que incluirá enviar una señal de que respetamos las aspiraciones del pueblo iraní, pero también de que tenemos ciertas expectativas en términos de cómo se comporta un actor internacional", declaró durante una entrevista con la cadena ABC, en la que además reconoció que en sus primeros 100 días de gobierno no podrá cumplir con su promesa de cerrar la prisión de Guantánamo, en Cuba.

Hadley también abordó el horizonte bélico que se plantea ante Obama en Irak y, cada día más, en los antiguos dominios de los talibanes y sus fronteras. "No creo que se pueda solucionar Afganistán sin resolver Paquistán. Y por eso creo que Paquistán es central", argumentó el hombre que secundó a Condoleezza Rice durante el primer mandato de Bush y asumió luego como consejero jefe.

América latina recibió un párrafo del análisis de despedida que Hadley ofreció en una conferencia en el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). "Hemos formado una importante sociedad estratégica con Brasil y estamos trabajando, además, con Canadá, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay para mostrar los beneficios de los mercados, la democracia y la libertad, como una alternativa a las visiones basadas en la retórica populista, economías estatistas y políticas autoritarias", afirmó.

Con una economía en crisis, también queda por ver qué ocurrirá con China y, por extensión, en el resto de Asia. En particular en Corea del Norte, donde Pekín mantiene cierta influencia.

Y en Medio Oriente, ¿qué posición tomará Obama ante la ofensiva israelí en Gaza? ¿Cómo reaccionarán Israel y el mundo árabe? "Lo que estoy haciendo ahora es organizar un equipo para que el 20 de enero tengamos a la mejor gente dedicada de lleno al proceso de paz en Medio Oriente como un todo", adelantó ayer Obama, que además afirmó que habrá cierta continuidad en la política estadounidense hacia la región.

Hadley también espera que "el nuevo equipo no se sienta atraído a reinventar la rueda". Pero quizás eso sea lo que hace falta. Para Steven Cook, analista del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), la ofensiva sobre Gaza "crea una situación que torna mucho más difícil para Estados Unidos alcanzar sus intereses en la región". Para empezar, explicó, porque "los sirios suspendieron sus conversaciones indirectas de paz, a través de los turcos, con los israelíes".

Como Hadley, el CFR también eleva a la primera línea de su agenda temática a Paquistán, junto con otra pregunta: "¿Converge el cambio en Cuba?". Y en su último reporte sobre la isla, la Brookings Institution le recomendó a Washington sacarla del listado de Estados que alientan el terrorismo, proveerle asistencia humanitaria y crear un fondo multilateral para capacitar a los empresarios que viven allí.

La palabra clave para la administración Obama quizá sea "multilateral". Tras ocho años en los que se desnudaron las falencias de las Naciones Unidas, la OEA, el FMI y la Ronda de Doha, entre otros muchos foros, es tiempo de reconstruir los puentes. Perry lo cree indispensable. Obama, dijo, "afrontará un paquete sobrecogedor de problemas, ninguno de los cuales puede ser resuelto de manera unilateral".

Obama cuenta para eso con un primer buen activo -su imagen alrededor del mundo-, y expresó ya su "implacable" deseo de "crear una relación de respeto mutuo y alianza con países y pueblos de buena voluntad".

El primer gesto concreto podría tomar la forma de candado. Obama prometió cerrar Guantánamo y la pregunta es qué países podrían recibir a los "combatientes enemigos" alojados allí, lo que ahora se negocia. Y para fijar su decisión postuló al abogado de su transición que envió a evaluar esa cárcel, Jeh Charles Johnson, para que asuma como el jurista de mayor nivel dentro del Pentágono.

Comentá la nota