Irán ordenó quitar de la web textos que "creen tensión"

Lo comunicaron los Guardianes de la Revolución. Quienes burlen la orden deberán enfrentarse a acciones legales. Una enorme red de voluntarios informa sobre las protestas y se encarga de que transcurran de forma pacífica.
El Gobierno iraní dio este miércoles un paso más en su estrategia de acoso contra la prensa y los bloggers. Durante las horas del mediodía, los Guardianes de la Revolución emitieron su primer comunicado desde que se celebraron las elecciones el pasado viernes, en el que exigen a todos los sitios de Internet -blogs incluidos- que eliminen de sus páginas cualquier contenido que "cree tensión". Quienes intenten burlar la orden deberán enfrentarse a acciones legales.

Los Guardianes de la Revolución, más conocidos como Pasdarán, son el ejército ideológico del régimen y sólo responden ante el líder supremo. Aunque los frecuentes cortes de las líneas de telefonía móvil, la completa suspensión del servicio de sms y el cierre de la mayoría de las redes sociales en Internet, no han logrado impedir la coordinación de los opositores. Una increíble red de voluntarios mantiene a todo el mundo informado de las protestas y se encarga de que estas transcurran en silencio y de forma pacífica para no provocar a las fuerzas del orden.

En tanto, miles de seguidores de la oposición se volvieron a manifestar en la plaza de Haft-e Tir para pedir la anulación de los resultados electorales y la repetición de los comicios presidenciales celebrados el viernes. Muchos rendían tributo, además, a las siete personas muertas en la manifestación del lunes. Algunos otros izaban pancartas en las que se podía leer "¿Dónde está mi voto?". La manifestación, igual que la del martes, tampoco pudo ser grabada o fotografiada por la

prensa internacional.

En lo que muchos observadores valoran como un cambio de táctica, las autoridades parecen haber dado orden a la policía de no intervenir mientras no haya actos violentos. Durante la marcha del martes, pequeños grupos de antidisturbios, estratégicamente situados en los principales cruces del tramo de la avenida Val-i Asr por donde se desarrollaba la marcha, observaban su paso sentados en los bolardos de las aceras. En la esquina con la calle Sattari, un oficial conversaba animadamente con una participante. La mayoría de los agentes desplegados son reclutas que cumplen el servicio militar. Sólo los oficiales son policías profesionales.

Poco a poco empiezan a llegar noticias de revueltas en otras ciudades del país, a las que los periodistas extranjeros no tienen acceso. Los estudiantes de Shiraz, Isfahán o Qazvín llevaron a cabo protestas en sus universidades y se desconoce exactamente lo ocurrido durante el fin de semana en las residencias de la Universidad de Teherán, asaltadas por la Policía y por grupos de milicianos islámicos 'Basij' que según los estudiantes habría matado a al menos a cinco personas.

Sin embargo, los videos realizados con teléfonos móviles por los propios jóvenes no se pueden ver en Irán debido a la exasperante lentitud del acceso a Internet y al creciente control sobre los medios de comunicación.

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