Irán: Obama no descartó la vía militar

Aclaró, no obstante, que prefiere la diplomacia; dura advertencia a Teherán tras revelarse que tiene una nueva instalación nuclear
PITTSBURGH.- Fue el baldazo de agua fría que opacó aquí el cierre de una semana en la que el presidente norteamericano Barack Obama se empeñó a fondo para tratar de impulsar la renovada política exterior de "responsabilidades compartidas" en el mundo.

La revelación, por parte de Washington, de que Irán tiene una planta oculta de enriquecimiento de uranio, que representa "un desafío directo" -dijo Obama- a las normas globales sobre armamento atómico, disparó un tenso cruce de amenazas, con una posible reacción bélica incluida.

Irán está "sobre aviso" y debe "aclarar" ante el resto de las potencias mundiales de qué se trata su programa nuclear, dijo el presidente norteamericano, en su más dura advertencia contra el régimen de Teherán, con el que su gobierno quiere "tender una mano".

Y fue más lejos Obama. En conferencia de prensa, cuando se le consultó sobre una eventual respuesta militar en el conflicto, contestó que "no descarta ninguna opción cuando se trata de defender los intereses y la seguridad de Estados Unidos". De todas formas, el mandatario recalcó que prefiere continuar con la vía diplomática para persuadir a Irán de que renuncie a sus actividades de enriquecimiento de uranio.

El súbito recalentamiento en la difícil relación con Teherán se destapó ayer por la mañana. Fue cuando, en plena conferencia del G-20, Obama y los líderes de Gran Bretaña y de Francia comparecieron juntos para denunciar la existencia de una nueva central atómica para el enriquecimiento de uranio en territorio iraní. Poco después, Alemania e Italia se sumaron a la inquietud internacional y exigieron aclaraciones a Teherán.

Según la información aportada por Obama junto con el premier británico, Gordon Brown, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, la central de la disputa queda cerca de Quom, a 160 kilómetros de Teherán.

"Irán debe abrir ya mismo la puerta a las inspecciones internacionales" en materia nuclear, clamó Obama, a coro con sus colegas. Sarkozy fue más allá al señalar que el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad tiene plazo hasta diciembre para dar a conocer sus planes nucleares o enfrentar nuevas sanciones. Fue el comienzo de un día de tensos cruces.

Desde Nueva York, el presidente iraní respondió en tono desafiante, que algún día Obama se "arrepentirá" de las cosas que dijo de Irán, pero se mostró dispuesto a aceptar una inspección. "No tenemos ningún problema con que haya inspecciones de las instalaciones. No tenemos miedo", dijo. Por detrás de las palabras, se palpaban la desconfianza y la inquietud. El líder iraní compareció, nervioso y desafiante, poco después de que la Casa Blanca revelara la existencia de la planta nuclear.

Fase inicial

Ahmadinejad admitió la existencia de la planta, pero relativizó su importancia. "Es muy nueva, está en su fase inicial", dijo, tras apuntar que estará en condiciones de operar dentro de 18 meses y que el mismo Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) había sido informado de su construcción. "Cumple con las reglas" del OIEA, dijo el mandatario iraní. "Pueden inspeccionarnos cuando quieran", desafió.

Pero, al cierre de la tarde, Obama no parecía muy convencido. Y aumentó su advertencia contra Irán. "Yo no quiero especular. Pero no debemos descartar ninguna opción cuando se trata de los intereses y de la seguridad de Estados Unidos", dijo.

"La comunidad internacional ha hablado. Ahora le toca a Irán responder", señaló Obama. El gobierno iraní está "sobre aviso" y lo que debe hacer ahora es informar claramente en la materia, insistió el mandatario, al aludir a las declaraciones de los gobiernos de Rusia y de China, en las que se exhorta a Teherán a colaborar con las inspecciones internacionales.

La nueva revelación sobre el polémico programa nuclear iraní añadió urgencia a las conversaciones que sostendrán el próximo jueves en Ginebra representantes iraníes y del Grupo 5+1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania) para deliberar sobre un endurecimiento de las sanciones a Teherán.

Según anticipó ayer el presidente ruso, Dimitri Medvedev, Irán "dará una prueba convincente" de sus intenciones pacíficas en materia nuclear en la reunión en Suiza.

La advertencia de Obama sobre la opción militar generó también revuelo interno. Para el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, un eventual ataque contra Irán sólo serviría para "ganar tiempo" y retrasaría el programa nuclear iraní de uno a tres años. El jefe del Pentágono insistió en la vía diplomática para persuadir a Teherán.

Caracas y Teherán estrechan relaciones

* CARACAS (Reuters).- Irán ayudará a Venezuela a analizar lo que podrían ser unas considerables reservas de uranio en el sudeste y oeste de su territorio, informó ayer el ministro de Industrias Básicas y Minería venezolano, Rodolfo Sanz. "Nuestra prospección geológica indica que podemos tener importantes reservas de uranio", estimó el ministro, quien agregó que los depósitos podrían certificarse en los próximos tres años. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aliado clave del régimen islamista de Teherán, ha señalado que su país desea desarrollar energía nuclear con fines pacíficos.

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