Irán: muere el líder espiritual de los opositores y crece la tensión

Es el ayatollah Hossein Ali Montazeri, un crítico del presidente Ahmadinejad. Secundó a Jomeini en los inicios de la revolución islámica. Murió a los 87 años en su casa familiar. La oposición marchará hoy en los funerales. Alerta oficial.
El "Gran Ayatollah" Hossein Ali Montazeri, crítico del gobierno de la República Islámica, que llegó incluso a ser considerado el sucesor de Ruhollah Jomeini, murió este fin de semana en Qom, lo que provocó una gran movilización en todo el país hacia esa ciudad santa al sur de Teherán, donde se celebrarán hoy los funerales.

La llegada de numerosas personas que partieron desde Teherán y otras ciudades para participar de las ceremonias e incluso varias manifestaciones ayer de la oposición en la Universidad de Teherán, en plazas de la capital y en Najafabad, de donde era originario el gran ayatolá disidente, reavivaron los temores del gobierno de que aumente la tensión política en el país.

De hecho, según la oposición, fuerzas antimotines fueron desplazadas ayer en Qom así como también en Najafabad, para controlar posibles expresiones de protesta de la oposición.

El sitio reformista Jaras informó que un religioso shiíta reformista, ex alumno de Montazeri, Ahmad Qabel, fue arrestado cuando se dirigía de la ciudad Mashhad hacia Qom.

Irán enfrenta un serio malestar social desde las polémicas elecciones presidenciales de junio en las que resultó reelecto el presidente conservador Mahmoud Ahmadinejad.

Durante años, Montazeri había acusado al gobierno islámico del país de imponer una dictadura en el nombre del islam. Persistió con sus críticas después de la disputada elección de junio.

Considerado una de las figuras más respetadas del islam shiíta y uno de los más duros críticos de Ahmadinejad, había advertido en agosto que la violencia desatada tras las elecciones "podrían conducir a la caída del régimen". Sus posturas lo convirtieron en un héroe entre la oposición y sus críticas fueron aún mucho más efectivas debido a su estatus religioso.

Montazeri, de 87 años de edad, fue excluido de la sucesión de Jomeini en 1989 tras las críticas que realizó también entonces a las políticas de la República Islámica.

Anoche, el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, expresó su pesar por el deceso de quien "transcurrió un largo período de su vida al servicio del fundador de la revolución islámica, haciendo esfuerzos grandes y soportando adversidades por el éxito de esta causa".

El gran Ayatollah falleció el sábado a la noche cuando dormía de un ataque al corazón, según informó su familia. Vivía en Qom, ciudad ubicada 130 kilómetros al sur de Teherán, bajo vigilancia de los servicios de seguridad. Desde 1997 debió cumplir cinco años de reclusión domiciliaria por críticas realizadas a Ali Jamenei.

Ahora, con la convocatoria vía internet, a través de la red social Facebook, de los jefes de la oposición iraní -Mir Hossein Mussavi y Mehdi Karrubi- a participar de las ceremonias en Qom, la oposición volverá a las calles luego de las protestas post electorales que fueron reprimidas.

Tras la revolución de 1979, Montazeri fue guía de la plegaria de los viernes primero en Teherán y luego en Qom, y en 1985 fue designado sucesor de Jomeini como guía supremo.

En los cuatro años en que fue el elegido de Jomeini mantuvo polémicas con otros referentes de la República Islámica, entre ellos Akbar Hashemi Rafsanjani, quien encabezaba el parlamento y luego fue presidente.

Montazeri, entre otras acciones, se opuso en 1988 al fusilamiento en las cárceles iraníes de opositores a la República Islámica que integraban el grupo Mujaidines del Pueblo. En uno de sus últimos mensajes Montazeri convocó a las máximas autoridades religiosas del país a "no permanecer en silencio frente a la tiranía" y denunció una "crisis de legitimidad" en el gobierno de la República Islámica.

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