Irán juzgará a empleados de la embajada británica.

Los acusa de fomentar protestas; la UE podría llamar a sus embajadores.
En una decisión que podría aislarlo aún más, el régimen de los ayatollahs, criticado a escala mundial por lanzar una represión que dejó decenas de opositores muertos en los últimos días, anunció ayer que juzgará a empleados iraníes de la embajada británica por fomentar una ola de movilizaciones para repudiar un supuesto fraude electoral.

El anuncio llevó a los 27 países de la Unión Europea (UE) a empezar a llamar a consultas a los embajadores iraníes en cada una de las naciones para expresar su "fuerte protesta" por las detenciones mientras el bloque evalúa una propuesta británica de retirar de Irán en forma conjunta a todos sus embajadores, entre otras sanciones.

Por su parte, el gobierno británico se manifestó muy preocupado por el anuncio; dijo que carecían de fundamento las acusaciones contra el personal de la embajada en Teherán y que pediría una explicación urgente a los iraníes.

"En los incidentes, la embajada [británica] estuvo presente. Las personas han sido detenidas y naturalmente serán juzgadas. Han realizado confesiones", dijo el ayatollah Ahmad Jannati, jefe del Consejo de Guardianes de la Constitución, el organismo legislativo supremo del régimen iraní, y un aliado del líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei.

El conflicto se inició la semana pasada cuando nueve empleados iraníes de la embajada británica en Teherán fueron arrestados bajo la acusación de haber desempeñado un rol en el fomento de manifestaciones de la oposición, que denunció fraude en las elecciones.

Siete de ellos fueron liberados y los dos restantes permanecen detenidos, según el gobierno británico,

"Después de las elecciones, el enemigo no podía soportar la felicidad de la gente e hizo un esfuerzo para envenenarla. Habían planeado una «revolución de terciopelo» antes de las elecciones", añadió Jannati, que realizó sus polémicas declaraciones ayer ante miles de fieles en Teherán.

El consejo presidido por Jannati, de 12 miembros, ya había certificado, hacía unos días, la validez de las elecciones que dieron el triunfo al presidente de línea dura, Mahmoud Ahmadinejad, pese a la ola de protestas de opositores, encabezados por el derrotado candidato Mir Hossein Moussavi, que denuncian que hubo un fraude electoral masivo y que convocaron a una "huelga islámica" entre el lunes y el miércoles próximos.

Las declaraciones de Jannati, que no dijo cuántos empleados de la embajada serían juzgados ni bajo qué cargos, provocaron una enérgica protesta de Gran Bretaña.

"Estamos muy preocupados por estas informaciones y estamos investigando. Las acusaciones de que nuestro personal está involucrado en los incidentes carece por completo de fundamento", dijo un vocero de la cancillería británica. "Pediremos una explicación urgente de los iraníes", añadió.

Por otra parte, la UE juzgó inaceptable la acusación, declaró Irena Busic, vocero del ministro de Exteriores de Suecia, Carl Bildt, cuyo país ejerce la presidencia del bloque este semestre.

Respaldo francés

Gran Bretaña propuso días atrás que los embajadores europeos en Teherán fueran retirados en forma conjunta a modo de protesta, una iniciativa respaldada por el mandatario francés, Nicolas Sarkozy.

"La solidaridad con nuestros amigos ingleses es total -dijo el mandatario galo durante una visita oficial a Estocolmo-. Francia siempre ha querido fortalecer las sanciones, de modo que los líderes iraníes entiendan realmente que el camino que han elegido no tiene salida."

Pero algunos países del bloque, liderados por Alemania, argumentaron que el retiro de embajadores dejaría pocas opciones de represalias si la crisis diplomática se agrava todavía más, por lo que la medida sería evaluada de nuevo en los próximos días. Tal cosa podría ocurrir, por ejemplo, si Teherán sigue adelante con su polémico plan nuclear que, según denuncian la UE y los Estados Unidos, tiene fines armamentísticos.

Otra de las propuestas en discusión en la UE es limitar las visas de ingreso de funcionarios iraníes a los países del bloque europeo.

Comentá la nota