Irán acusa a Obama de ser como Bush

Las relaciones entre Washington y Teherán se deterioraron. Al régimen de los ayatolás no le gustaron las últimas declaraciones del presidente de la potencia mundial. Al principio de la crisis, Obama había optado por la neutralidad.
Las relaciones entre Estados Unidos e Irán sobre las protestas se deterioraron ayer cuando Mahmud Ahmadinejad acusó a Barack Obama de comportarse como su predecesor, George W. Bush, y declaró que no tenía sentido hablar en Washington, salvo que el presidente estadounidense se disculpara. La respuesta estadounidense a la ofensiva por las protestas inicialmente había sido suave y Gran Bretaña, más que el "Gran Satán", había sido el foco de la ira de los gobernantes de Irán.

Pero Obama endureció su posición diciendo que estaba "horrorizado y furioso" por la represión a cualquier disenso. También descartó las afirmaciones de Teherán de que los extranjeros orquestaron los disturbios. El Departamento de Estado retiró las invitaciones a los diplomáticos iraníes a las celebraciones del Día de la Independencia, el 4 de julio.

El presidente Ahmadinejad dijo ayer que "Obama cometió un error al decir esas cosas; nuestra pregunta es por qué cayó en esa trampa y dijo las cosas que Bush decía previamente. "¿Usted quiere hablar con este tono? Si esa es su opinión ¿entonces de qué podemos hablar? Espero que usted evite interferir en los asuntos de Irán y exprese su disculpa de tal forma que la nación iraní sea informada."

Según las fuentes diplomáticas, el régimen iraní estuvo "agradablemente sorprendido" por la falta de crítica más fuerte por parte de Washington al comienzo de la crisis y parece estar sorprendida por el cambio de tono de Washington. Un funcionario británico dijo: "Los iraníes le han evitado a Estados Unidos el uso de vitriolo hasta ahora. Lo que vemos es el servicio normal reanudando".

Mohammad Marandi, jefe de los Estudios de Estados Unidos en la Universidad de Teherán, dijo que la desconfianza de Estados Unidos y Gran Bretaña se había extendido. "A corto plazo, las relaciones definitivamente empeorarán, pero a largo plazo Estados Unidos debe realmente repensar su política y reconocer que el cambio de régimen no es posible en Irán", dijo.

El líder de la oposición de Irán, Mir Hussein Mussavi, se negó a dar marcha atrás a su confrontación con los gobernantes del país ayer, declarando: "Es una necesidad para nosotros neutralizar esta malvada conspiración a través de nuestra conducta y expresiones". La desafiante declaración de Mussavi llegó el día después de los violentos choques en el centro de Teherán, con los manifestantes desafiando el pedido del ayatolá Ali Jamenei de cesar las protestas que siguieron a los resultados de la elección que le dieron al presidente Ahmadinejad una victoria aplastante.

Sin embargo, el líder de la oposición parece haberse embarcado en una estrategia de alto riesgo al desafiar directamente al ayatolá Jamenei, diciendo: "El apoyo al Líder Supremo por parte del gobierno en condiciones normales sería útil, pero la impresión de su identificación con el presidente no es beneficiosa para el país".

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