Investigan los vínculos del kirchnerista muerto con la interna de Ríver

Peritos forenses determinaron que fue asesinado con cinco disparos en la cabeza.
Nuevas pistas sobre el asesinato con tintes mafiosos del dirigente kirchnerista de Avellaneda Juan Giglio se conocieron ayer. Por un lado, se supo que Giglio militó en los últimos años en la agrupación interna que lidera Hugo Santilli, candidato a presidente de Ríver en los comicios de diciembre. Y por eso la policía puso un ojo en la interna del club. Por otro, que lo habrían matado sentado, mientras conversaba, con cinco disparos en la cabeza; y responsable sería alguien que él conocía. La puerta de acceso no fue forzada.

El concejal Ramón Leiva, quien estuvo reunido horas antes del crimen con Giglio, declaró ayer ante el fiscal Roberto Russo. Le dijo: "Juan era fanático de River. Estuvo mucho tiempo cerca de la dirigencia del club y en los últimos meses se acercó a Santilli (hermano del legislador macrista porteño). No hay descartar ninguna hipótesis. En River ya hubo asesinatos".

Giglio fue encontrado el martes en su despacho de Mitre 321, donde en las últimas elecciones fue la sede central del Frente para la Victoria. La policía encontró un carta que decía: "Los que no tiene códigos terminan así".

El hijo de Giglio, Leonardo, habló el miércoles con los investigadores y le confirmaron dos datos: que el cuando le dispararon a su padre, él hombre estaba sentado, por la ubicación que encontraron el cuerpo sobre el piso. También le dijeron que no había daños en la cerradura, así que se presume que quienes ingresaron al despacho lo habrían hecho bajo el consentimiento de Giglio, según pudo saber Clarín. Eran conocidos.

Los médicos forenses determinaron que la víctima primero recibió de frente un balazo en el rostro y luego fue rematada de otros cuatro disparos, tres de los cuales ingresaron por la nuca y el restante sólo provocó un roce. La autopsia fue realizada ayer en la morgue judicial de los Tribunales de Lomas de Zamora, donde los médicos no encontraron, aparte de los balazos, otro tipo de lesión que haga suponer que Giglio haya sido golpeado o torturado previo a los disparos. "Por cómo están distribuidas las heridas es probable es que lo hayan tomado por sorpresa y le dispararan primero de frente y luego lo remataron en la nuca", dijo un jefe policial.

A las 14 del miércoles Clarín pudo saber que Giglio habló por teléfono con su mujer, y que ella se sorprendió porque le contestaba con monosílabos. "Estoy con gente, después te llamo", fueron las últimas palabras que escuchó decir a su marido. Horas antes, se había retirado del despacho del concejal Ramón Leiva, luego que sonó su teléfono y se fue apurado sin despedirse. Giglio, de 58 años, presidía la agrupación kirchnerista Frente Renovador, que se encolumnó detrás de José Alessi, candidato a intendente en las elecciones de 2007 También tenía una ONG, llamada Avellaneda Solidaria, ubicada en la sede donde lo encontraron muerto. Alessi perdió las elecciones aquel año frente a Baldomero Alvarez de Olivera.

Fue enterrado ayer por la mañana en el cementerio de Avellaneda, en una ceremonia triste y llena de inquietudes entre los asistentes, la mayoría políticos amigos del militante

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