Investigan a tres policías por un confuso operativo antidrogas

Son de la Bonaerense. La Federal los encontró en un galpón de San Miguel junto a dos narcos mexicanos que escondían 750 kilos de cocaína. Aseguraron que estaban ahí por una pista de la "ruta de la efedrina", pero la Justicia tiene dudas.

Por: Virginia Messi

La Justicia Federal de Tres de Febrero comenzó a investigar qué hacía exactamente una comisión policial de la Bonaerense en un galpón donde, el jueves de la semana pasada, la Policía Federal secuestró 750 kilos de cocaína cuyo destino final era España.

Según fuentes judiciales, se trata de tres policías que fueron sorprendidos por sus colegas de la Federal sentados a una mesa con dos narcos mexicanos que terminaron presos en el operativo. Habían entrado al lugar -ubicado en Illia al 2300, en San Miguel- mientras el galpón era vigilado por federales. Hacía tres meses que éstos seguían a una banda de narcos y esperaban que se reunieran allí.

Al ver a sus colegas, los federales se vieron obligados a adelantar su operativo, previo "ok" del juez federal de Tres de Febrero con el que trabajaban, Juan Manuel Culotta. Entonces, los bonaerenses alegaron que estaban haciendo un procedimiento para el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, en el marco de la "ruta de la efedrina". Pero no tenían ninguna orden de allanamiento.

Segun fuentes de la Federal, los tres policías bonaerenses llegaron en un auto particular, tocaron la puerta y entraron. No tenían refuerzos. Eran un teniente primero y un oficial (equivalente a "agente"), ambos "adscriptos al Ministerio de Seguridad" provincial; y el comisario inspector retirado Alberto "El Patón" Molina, conocido porque lleva una investigación paralela del triple crimen de General Rodríguez para la viuda de una de las víctimas, Damián Ferrón.

Los federales cuentan que los encontraron sentados con los mexicanos (que no estaban esposados), sin ningún elemento que indicara una misión oficial: "No había testigos, ni máquina de escribir. Tenían los pasaportes de los mexicanos en la mano".

Un fax con la orden de Faggionato Márquez (firmada por su secretario) llegó una hora y media después de la aparición de la Federal. Lo llevó el jefe de Narcotráfico de Campana, Honorio Rodríguez, cabeza policial de la investigación de la "ruta de la efedrina". El original lo aportó más tarde el Superintendente de Drogas de la Bonaerense, Norberto López Camelo.

Siempre después del encuentro entre policías, el juzgado federal de turno en la zona recibió un tardío llamado del juzgado de Faggionato avisando que la Bonaerense iba a hacer un operativo en el galpón.

Ante la evidente presencia de dos fuerzas diferentes en San Miguel, aquel jueves se optó por hacer una conferencia de prensa conjunta y nada más. Entonces, López Camelo explicó que los hombres de la Bonaerense habían llegado al lugar siguiendo pistas de la causa de la efedrina.

"Nosotros investigamos una serie de delitos conexos con esa causa (la de Culotta) . Son dos investigaciones distintas pero tienen coincidencia en este lugar, razón por la cual se trabaja de manera conjunta", declaró.

Pero lo que había en el lugar era cocaína, y no efedrina. Además, en la Federal aseguran que en tres meses de escuchas telefónicas a la banda del galpón no les surgió jamás un dato que la relacionara con la efedrina o el triple crimen.

Ni siquiera el propio jefe de Narcotráfico de Campana (Rodríguez, el que llevó el fax) confirmó esta supuesta línea de investigación. Ayer declaró ante la Justicia de Tres de Febrero y dijo que no tenía detalles del operativo de San Miguel porque "de eso se ocupó una comisión del Ministerio de Seguridad que trabaja con Faggionato".

Consultadas por Clarín, altas fuentes del Ministerio dijeron: "En la causa de la efedrina trabaja personal nuestro. Pero sus tareas son ordenadas por el juez. Si hay dudas de lo que hacían en San Miguel hay que preguntárselo a él".

Ayer, mientras el comisario Rodríguez daba explicaciones, apareció sorpresivamente en el juzgado de Faggionato Marquez un testigo "de identidad reservada" que ayudó a la Bonaerense: relacionó a un detenido por la efedrina, el mexicano Rodrigo Iturbe, con uno de los detenidos en San Miguel, Abraham Martínez Calderón.

"Contó que ambos pertenecen al cartel mexicano de 'Los Cunis', de Jalisco. Asegura que pueden estar detrás del triple crimen, ya que Leopoldo Bina (una de las víctimas) trabajaba para Iturbe y lo habría traicionado por pedido de Sebastián Forza (otra víctima)".

Lo que hasta ayer no se explicaban en la Justicia de Tres de Febrero es por qué, si la conexión entre la efedrina y los detenidos con la cocaína en San Miguel es tan clara, Faggionato no pidió aún que los dos mexicanos del galpón fueran puestos a su disposición.

Comentá la nota