Investigan si hubo otros espías

El juez Oyarbide pidió al gobierno porteño que informe si además de James tomó más agentes de inteligencia
El juez federal Norberto Oyarbide sospecha que el caso de Ciro James y sus escuchas ilegales no fue un hecho aislado. Por eso, ayer le pidió al gobierno porteño que informara si hubo otros agentes del área de inteligencia de la Policía Federal incorporados a la nueva Policía Metropolitana.

El jefe de Gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, tiene 48 horas para responder. Deberá contestar sobre la base de un listado que le envió Oyarbide con los nombres de unas 40 personas dadas de baja o retiradas en los últimos meses del Departamento de Inteligencia Criminal o del Cuerpo de Auxiliares de Inteligencia de la Policía Federal, según informó a LA NACION un funcionario que trabaja en el caso.

El juez no sólo quiere saber si alguno de ellos fue incorporado a la nueva fuerza: también preguntó si hay ex agentes que hayan sido contratados por el Ministerio de Seguridad y Justicia o por cualquier otra dependencia del gobierno porteño. Cree que puede haber habido ex federales que firmaron contratos simulados con áreas de la ciudad para las que no iban a trabajar cuando el verdadero objetivo era que hicieran tareas de inteligencia para la Metropolitana.

Oyarbide sospecha que eso puede haber pasado con James, el principal acusado en este expediente. Su objetivo era sumarse a la nueva fuerza, pero antes estuvo contratado por el Ministerio de Educación porteño para hacer trabajos de auditoría que, según los investigadores, nunca quedó claro de qué se trataban.

El gobierno de la ciudad ya informó públicamente de la incorporación de algunos federales. La semana pasada, en la Legislatura, el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, dijo que hubo 20 ex agentes de inteligencia de esa fuerza que este año habían pasado a la Metropolitana. No obstante, sus voceros explicaron que no los habían tomado para que hicieran investigaciones secretas, sino para que trabajaran en la calle.

Otras pruebas

Además, en su declaración ante Oyarbide, el ex jefe de la policía de la ciudad Osvaldo Chamorro relató que hubo oficiales superiores de otros organismos de seguridad incorporados a la Policía Metropolitana a los que se les asignó un contrato de locación de servicios de la Universidad de Tres de Febrero (pagados con fondos de la ciudad) hasta que les concedieran el retiro de su fuerza de origen.

Mientras tanto, en el juzgado de Oyarbide analizan las pruebas reunidas hasta el momento en el expediente y ordenaron ampliar los cruces de llamadas. Entre otras, las de James con los ex jefes de la policía porteña Jorge Palacios y Chamorro. Ya fueron estudiadas las comunicaciones realizadas de julio en adelante. Ahora, revisarán si hubo más entre marzo y julio.

La semana pasada, James fue procesado, acusado de haber pedido la intervención de los teléfonos del empresario Carlos Avila y de Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado a la AMIA. Ayer, apeló el procesamiento y ahora la Cámara Federal debe resolver si lo confirma.

Este expediente se inició por una llamada que recibió la hija de Burstein a la que le informaron que su padre tenía el teléfono intervenido por "El Fino" Palacios. Desde entonces, se investigan los presuntos vínculos entre la nueva policía de Macri y este caso de espionaje.

Los protagonistas

* Las escuchas. Oyarbide investiga quiénes son los responsables del espionaje al empresario Carlos Avila y a Sergio Burstein, familiar de una víctima de la AMIA. Ambos fueron escuchados por orden de un juez de Misiones en un caso en el que nada tenían que ver.

* El más comprometido. El principal acusado en el ex agente de inteligencia de la Policía Federal Ciro James, que estaba tramitando su pase a la Metropolitana. El habría promovido las escuchas con la justicia misionera.

* Vínculos sospechosos. El gobierno porteño se vio comprometido en este expediente cuando se descubrieron decenas de llamadas entre James y las autoridades de la policía porteña.

* Los efectos de la causa. En la ciudad denunciaron que James era un infiltrado de la Federal. Sin embargo, el caso golpeó al gobierno de Macri: la semana pasada fue desplazado Osvaldo Chamorro, que había quedado al frente de la Policía Metropolitana cuando se fue Jorge Palacios.

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