Investigan si el avión de Jaime fue traído para formar aerolínea K

Según testigos de la causa que dirige Oyarbide, detrás de la polémica nave habría un plan: montar una empresa para trasladar a figuras del poder. El misterioso Gustavo Carmona
La escasa discreción de Ricardo Jaime concentró la atención periodística y judicial sobre un avión, el ya famoso Lear Jet 31A matrícula N786YA, que el ex secretario de Transporte volaba como si fuera propio. Pero el proyecto kirchnerista era más ambicioso: una aerolínea propia, para trasladar personas y sus valijas sin restricciones. Con ese objetivo voló la judicializada aeronave desde los Estados Unidos hacia la Argentina, según reconocieron a El Cronista tres fuentes independientes.

Como el mercado aerocomercial es muy complejo, entre medio y fin hay muchas instancias. En ellas juegan desde el piloto de la familia Werthein, Luis Tantesio; hasta un empresario aerocomercial que siempre tuvo clientes poderosos y habilidad financiera, Gustavo Carmona. Dos son actores clave de una trama que también involucra a Manuel Vázquez, asesor de Jaime, como a su hijo Julián.

Los Vázquez son la cara más visible y obvia de la trama, vinculada específicamente a la compra de la aeronave. La titularidad comprobada hasta ahora es la de Pegasus Equity Investments, una empresa de Costa Rica cuyas acciones son al portador. Pero en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 7, de Norberto Oyarbide, creen estar cerca de demostrar que Vázquez padre (es decir, el asesor de Jaime) es por lo menos el dueño legal del avión. "Pegasus sería de él, y estaría vinculada con Midas, la compañía del hijo", comentó una fuente judicial ligada al tema.

El segundo eslabón entre el avión y aerolínea es la habilitación técnica. Como el Lear Jet 31A ya tenía la de Estados Unidos, no hizo falta que intervenga la Dirección Nacional de Aeronavegabilidad (DNA). En el tercer eslabón, la habilitación para que el avión pueda transportar personas en vuelos no regulares, comienza la danza de nombres ligados a las altas esferas empresarias y políticas.

La subsecretaría de Transporte Aerocomercial asigna cada aeronave a una empresa en particular, siempre que la misma cuente con su permiso para realizar vuelos. Sólo el medio centenar de compañías con este estatus (llamadas puede registrar un avión a su nombre, aunque luego se lo rente a los brokers o comercializadores de vuelos.

Para traer el "avión de Jaime‘", Manuel Vázquez contactó a Carlos Colunga, gerente de Mac Air Jet (empresa de Franco Macri). Por razones que sólo le contó al juez, Colunga se negó aunque había firmado un precontrato con Pegasus.

Los cuatro pasos

Tras esa negativa, la aeronave terminó en el hangar de Aero Rutas, una compañía ligada a la familia Werthein y dirigida por Luis Tantesio. Mientras gestionan su ingreso a Telecom, dependiendo para ello de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, los Werthein terminaron cobijando un avión que ya era polémico. Tantesio declaró ante Oyarbide, y Colunga también lo hizo esta semana.

El primer eslabón, la propiedad del avión, hasta ahora lleva a Vázquez y "podría llegar más arriba", según fuentes judiciales. El segundo, la habilitación técnica, es secundario. En el tercero, la estratégica habilitación de vuelo, aparece más involucrada la compañía ligada a los Werthein, Aero Rutas, que Mac Air Jet. En el cuarto eslabón comienza el ribete político que podría terminar en escándalo.

Se trata del broker que efectivamente realiza los vuelos, aunque para ello deba contratar pilotos de la empresa que registró el avión. Aquí aparecen dos personas y compañías: Carmona y Sergio "El Potro" Velázquez, piloto histórico del matrimonio Kirchner, que además suele conducir el Tango 01; Airjet y Aires Argentinos. "Ellos son la clave para entender el armado de la Aerolínea K", coinciden tres fuentes consultadas. "El avión de Jaime fue explotado", agregan esos informantes.

Velázquez es señalado en el sector aerocomercial como dueño de Aires Argentinos. En tanto Gustavo Carmona, que hasta ahora no figura en el expediente de Oyarbide, habría aportado el know how para armar la ‘Aerolínea K‘. Entre los clientes de muchos años de Carmona están empresarios como Juan Navarro, políticos como el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán; o más recientemente Rudy Ulloa. También fue socio de Jorge Rossi, intendente de Lomas de Zamora, cuando éste presidía Lotería de la Provincia de Buenos Aires.

En las últimas semanas, trascendió que Carmona vendió Airjet Servicios Aéreos S.R.L. en u$s 3 millones. Su socio en esta firma, David Yacobity, lo desmiente. Aunque Carmona puede acreditar un buen pasar: en los últimos meses se compró tres autos que valen más de u$s 100.000 cada uno, un BMW, un Mercedes Benz y un Audi.

La otra aerolinea

Según se comenta, "como no quería compartir el negocio de manejar el avión de Jaime con Yacobity, ayudó a gente del Gobierno a armar una nueva aerolínea". Ese fue el know how que le pagaron muy bien. Algunas fuentes, que temen ser citadas por Oyarbide, apuntan que u$s 3 millones es mucho dinero por asesoramiento técnico o una compañía que sólo aporta su cartera de clientes.

Excepto que esta última involucre los nombres mencionados. Además de pilotos como -por ejemplo- Sergio Breccia, quien trabajó para Juan Navarro, Carmona (en Air Jet) y Royal Class. Esta última, la aerolínea que se adjudicaba a Alfredo Yabrán y trajo en uno de sus vuelos a Guido Alejandro Antonini Wilson. En la red de nombres que conforman Carmona, sus clientes y sus pilotos, Tantesio y los Werthein, parece que el kirchnerismo encontró un expertise muy útil para esta etapa política y económica, en la cual necesita surcar los aires sin control, y en vuelos propios.

Una modalidad que no es nueva. El misterioso Carmona ya trabajó en vuelos de Jaime junto a los conocidos Werthein. "El viaje realizado el 22 de agosto (...) se llevó a cabo (...) con una aeronave explotada por Aero Rutas, y fue facturado por Air Jet Servicios Aéreos SRL"; dice la renuncia de Manuel Garrido (entonces fiscal nacional de Investigaciones Administrativas) de febrero último.

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