En qué hay que invertir

Los mercados internacionales empiezan a dar señales de recuperación y los inversores ya se plantean el rearmado de sus carteras; en el plano local, el ruido político de las elecciones es el principal desafío que hay que sortear
La histeria del mercado internacional empieza a aplacarse, y la oleada de pesimismo generalizado que desde mediados de 2008 domina las plazas bursátiles del mundo entero se desvanece para darle cada vez más lugar a la idea de que lo peor de la crisis ya pasó.

Es ahora, mientras se miden los daños en la economía real de la que será una de las mayores debacle financiera de la historia moderna, que los inversores empiezan a reacomodar sus carteras. No es una tarea sencilla, claro, teniendo en cuenta que las recaídas no están completamente descartadas, y que, en el plano local, los argentinos también tienen su propia fuente de incertidumbre, que son las elecciones legislativas de junio.

Con un oficialismo que plantea un escenario de "kichenerismo o caos", la volatilidad está a la orden del día, y la necesidad de cubrirse de los vaivenes de la pelea electoral figura entre las prioridades de cualquier inversor. ¿Cuál va a ser el escenario el día 29? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Sin embargo, los especialistas consultados por La Nacion parecen coincidir que con un mejor clima externo se abre un mundo de posibilidades, no sólo en la plaza local, sino también en los mercados internacionales.

"En el armado de una cartera en particular, con un horizonte de más de un año de plazo, las elecciones no deberían ser un aspecto determinante. De hecho, son un factor que está manteniendo activos fuertemente subvaluados si miramos la dinámica de la Argentina para los próximos dos años y no nos focalizamos tanto en el corto plazo, donde la visibilidad del escenario es menor", subraya Gabriel Ruiz, presidente de la administradora de fondos RJ Delta Fund Management. Christian Cavanagh, jefe de inversiones de RJ Delta Fund Management, va aún más allá: "Existe una gran vinculación entre la evolución del precio de las commodities y el entorno global en el que la Argentina debe moverse. Es por esto, que, sin subestimar el contexto local, el internacional es hoy más importante en cuanto a que determina el precio futuro de las commodities y la aversión al riesgo de los inversores al momento de mirar a América latina como un todo".

La recuperación del precio de la soja -desde sus mínimos del año, subió el 27% a 395 dólares la tonelada-, según los expertos, podría devolverles algo de oxígeno a las cuentas públicas y, de esta manera, incrementar el atractivo de los bonos locales de corto y mediano plazo.

Marcelo Nicoletti, presidente de Itaú Asset Management, es uno de los tantos que creen que hay grandes oportunidades de retorno en bonos argentinos de corto plazo en dólares, como son el Boden 2012 y el Bonar V (que repuntaron desde sus mínimos del año el 32% y el 26%, respectivamente).

"Es cierto que las elecciones traen incertidumbre, al igual que el cambio del sistema previsional o el adelantamiento de la fecha electoral y el deterioro de los indicadores macroeconómicos, que se dio por efecto de la crisis internacional y por muchas de las decisiones que se tomaron desde el Gobierno en los ultimos 12 meses. Pero somos cautamente optimistas. No vemos que el Gobierno tenga problemas para pagar capital e intereses en 2009, y pensamos que también puede pasar 2010, que es el año más complicado que queda", señala el número uno de la gestora de fondos de origen brasileño que, así y todo, considera que muchos fundamentos de la economía argentina siguen siendo buenos. "El superávit fiscal no se perdió todo; será, a fin de año, de entre el 1,5% y el 2%del PBI (producto bruto interno). Y no vemos problemas de superávit comercial, lo que asegura el ingreso de dólares, más allá de la dolarización de portafolios de individuos y empresas que, desde 2007 hasta ahora, supera los US$ 30.000 millones", indica Nicoletti.

Pero pese a que muchos de los expertos coinciden en que los bonos soberanos son una alternativa atractiva, no existe el mismo consenso con respecto a si invertir en títulos se trata de una apuesta de corto, mediano o largo plazo. En otras palabras, no todos los analistas mantienen una visión tan optimista de las perspectivas para la economía argentina, una vez definidas las elecciones de junio. Para ellos, se trata de una inversión que hay que ir monitoreando constantemente.

Por caso, Christian Reos, jefe de Research de Allaria y Ledesma Sociedad de Bolsa, incluye al Boden, al PRE 9 y PR12 (los últimos dos, títulos en pesos) dentro de su lista de recomendados, pero los clasifica como apuestas "especulativas". "Es muy difícil leer cómo va a reaccionar el Gobierno ante los distintos escenarios, ya sea que resulte ganador, perdedor o que logre un empate", dice Reos.

Algo similar sucede con las acciones de empresas que cotizan en la Bolsa porteña. Terriblemente subvaluadas frente a sus pares de la región, a simple vista, tienen un potencial de suba más que prometedor (ya avanzaron más del 30% en lo que va del año). Pero en este caso, también, los expertos aconsejan actuar con prudencia y concentrarse en sectores que tengan una buena generación de caja o un exitoso perfil exportador. No es cuestión de comprar por comprar.

Tras la eliminación de las AFJP, que eran las grandes jugadoras del mercado de renta variable local, el riesgo de quienes invierten en acciones pasa porque el precio de un papel podría llegar a estar determinado por los caprichos de la hoy todopoderosa Anses. Sin embargo, hasta ahora, y por tranquilidad de los inversores, el organismo que conduce Amado Boudou no habría intentado vender sus tendencias de acciones (lo que presionaría los precios a la baja), sino todo lo contrario.

Dicho esto, entre sus favoritas, Mariano Tavelli, presidente de Tavelli & Cía. Sociedad de Bolsa, destaca las acciones ligadas al petróleo (Tenaris y Petrobras, esencialmente) y las de telecomunicaciones (Telecom), que, a su juicio, podrían presentar un buen retorno con un horizonte de mediano plazo.

A su vez, detalla Tavelli, una alternativa válida son los certificados de depósito argentinos (Cedear). En la Bolsa porteña, las compañías listadas en los mercados internacionales, como podrían ser el Dow Jones de Wall Street o el Ibex español, no cotizan de forma directa, sino que lo hacen a través de certificados. Los Cedear le permiten a un inversor argentino posicionarse en papeles extranjeros, siempre utilizando pesos y sin sacar sin dinero del país. Una de las claves a la hora de elegir un Cedear es la liquidez, ya que hay muchos certificados que no tienen gran volumen, por lo que el inversor puede quedar atrapado en un papel que muy pocos están dispuestos a comprar.

"Los Cedear son una opción de diversificación que le permite al inversor minorista no sólo dolarizar su cartera, sino también participar de la tendencia de los mercados internacionales, aunque claramente con un perfil más arriesgado", aclara Tavelli. "En este punto, el certificado del Citigroup se destaca por una fluidez en su plaza que incluso llega a superar a las cotizantes líderes de nuestro mercado", desliza.

Los inversores sofisticados, además, pueden apuntar al negocio de bonos corporativos u obligaciones negociables (ON), como se conocen en la jerga financiera. Del menú internacional, Reos encuentra atractivas las emisiones de deuda de compañías financieras, mientras que en el mercado interno elige los bonos de empresas exportadoras como Petrobras y TGS.

Oro, petróleo y más

"Parecería difícil pensar que los mercados puedan estar por debajo de los niveles actuales en un horizonte de dos o tres años. Lo recomendable, en estos casos, para el inversor es armar carteras bien diversificadas o invertir en fondos comunes de inversión que repliquen índices, para evitar que la volatilidad determine el resultado de una inversión", aconseja, por su parte, Walter Ramírez, gerente de la Unidad de Análisis Financiero de Banco Supervielle.

Francisco Prack, economista jefe del Grupo SBS, arriesga vender fondos que sigan el precio del oro para comprar aquellos que repliquen la cotización del petróleo. "Hace poco menos de un año, con una onza de oro comprabas seis barriles de petróleo, y hoy comprás 16. El mundo pasó de extremo a extremo, pero seguramente la realidad pasa más o menos por el medio", esgrime Prack.

Cualquiera que fuere la elección de portafolio, hay en el mercado alternativas para todos los gustos.

Glosario

Cedear

Son certificados representativos de depósito de acciones de sociedades extranjeras, que no tienen oferta pública en la Argentina. Papeles extranjeros, como Coca-Cola o Hewlett Packard, se pueden negociar así como si fueran una acción local, en pesos y sin necesidad de sacar el dinero del país.

Obligaciones negociables

Las ON, como se conocen en la jerga, son títulos de deuda emitidos por empresas. Forman parte del pasivo de una compañía, a diferencia de las acciones, que son parte del activo, por lo que el tenedor de ON es acreedor y no socio. Pagan intereses, como cualquier bono.

Fondos de inversión

Son carteras diversificadas de activos. Los hay de acciones (locales y extranjeras), de bonos, de monedas, entre otros. Un inversor compra una participación (cuotaparte) de esa cartera.

Investment grade

Es la calificación que las agencias de riesgo les dan a los títulos que no conllevan un gran riesgo de incumplimiento. Como sinónimo, suele hablarse de bonos AAA. Pueden calificarse de esta manera tanto las emisiones de países como de empresas.

Comentá la nota