Inversores salen despavoridos de mercados emergentes

En la Argentina, los FCI de acciones y bonos de naciones en desarrollo perdieron u$s 2.000 millones. Mientras tanto, los fondos más conservadores, como los de money market, atrajeron cifras récord en 2008. Aunque nadie es optimista para los próximos meses, en el largo plazo ven valor en activos riesgosos
Por estos días se vive con alivio la llegada de un “veranito” al mercado financiero, y en especial, a las bolsas de los países emergentes, que suben con fuerza empujadas por una mejor performance de las materias primas. Sin embargo, todo indica que el buen ánimo es sólo pasajero. Los analistas de todo el mundo coinciden en que este año tanto los bonos como las acciones de los países en desarrollo no tendrán un buen pasar, sino que continuarán mostrando performances negativas similares a las que tuvieron en 2008. Sólo con un horizonte de dos años o más se recomienda entrar en estos activos, que hoy están muy baratos.

El año pasado los fondos de mercados emergentes perdieron un récord de u$s 48.300 millones, debido a que la crisis financiera mundial y la recesión económica afectaron la demanda de activos de mayor riesgo. Así lo indica un estudio de EPFR Global, una empresa de investigación que monitorea fondos con activos por u$s 10 billones, según la agencia Bloomberg. Según EPFR, los fondos que más sufrieron fueron los que siguen Asia excluyendo Japón, por el temor a que los gobiernos de la región tengan problemas para combatir la inflación y apoyar la demanda de exportaciones. La tendencia a la baja se vio interrumpida tras una recuperación en los precios de las acciones el mes pasado, que atrajo u$s 1.600 millones a los fondos de renta variable de mercados emergentes en todo el mundo en diciembre.

En la Argentina, la industria de fondos comunes también sufrió mucho. En rigor, se fueron unos u$s 2.000 millones de los FCI que apuestas a activos emergentes en 2008. Quienes más perdieron fueron los productos ligados a acciones brasileñas y latinoamericanas, de los que se fugaron u$s 1.200 millones. Por una parte, esa sangría estuvo ocasionada por la normativa del Gobierno que obligó a las AFJP a retirar todo el dinero que tenían invertido en esos activos.

Pero además, los inversores huyeron de esos instrumentos por la mala performance que mostraron. El índice MSCI de mercados emergentes, que monitorea 746 empresas en países en vías de desarrollo, cayó un 54% en 2008, el peor desempeño anual desde la creación del indicador en 1987.

“Los indicadores económicos en los países emergentes se deterioraron abruptamente a fines de 2008, siguiendo el comportamiento de las naciones desarrolladas. Y en la actualidad, las cosas están realmente mal allí. Estamos ante una desaceleración global de la economía, y es posible que este año no tengamos buenas cifras de crecimiento en emergentes”, indicó el banco UBS en un informe.

Vuelo a la calidad

Tanto en la Argentina como en el resto del mundo, los únicos fondos que crecieron en 2008 fueron los de money market. Esos productos atrajeron un récord de u$s 455.000 millones debido a que los inversores buscaron refugio en activos menos riesgosos. En la plaza local, esos instrumentos –que en general, invierten en plazos fijos y bonos de muy corto plazo– recibieron u$s 600 millones y ya representan más de la mitad del patrimonio de los FCI argentinos.

En los próximos meses, se cree que la aversión al riesgo continuará siendo elevada, y que los activos emergentes seguirán castigados. En esta línea está al menos el pensamiento de Brian Baker, director en Asia de PIMCO, el mayor fondo de bonos del mundo. Baker afirmó ayer que su empresa sigue reduciendo su exposición a los mercados emergentes para inclinarse hacia inversiones con altas calificaciones en Europa y EE.UU.

“La esperanza de que un fuerte gasto público y recortes agresivos en las tasas de interés por parte de los bancos centrales apuntalen a la economía global, ha disparado la racha alcista más larga de las bolsas en cuatro años y ha llevado los diferenciales de crédito de Asia a su nivel más estrecho en casi cuatro meses”, dijo Baker. Sin embargo, con las economías europeas, japonesa y estadounidense en recesión al mismo tiempo, no es el momento de desviarse de una estrategia de inversión deliberadamente conservadora”, agregó.

Para los más optimistas, sin embargo, los actuales precios de los activos emergentes son para aprovechar. “Vemos valor en los actuales niveles, aunque sabemos que la volatilidad puede volver, por lo que es necesario estar seguro de que se cuenta con los horizontes de inversión que se requieren para entrar en mercados de riesgo (2 años o más)”, indica un estudio de RJ Delta.

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