Una inversión en Mendoza y un sueño en San Juan

Los Chirino, una de las familias sanjuaninas cuya empresa juega en las primeras filas del negocio de premoldeados y construcción desde los '80, decidió ahora apostar energía y ahorros a un cuatro estrellas en Mendoza.
El próximo 21 inaugura Modern Hotel, una marca propia que nace en la ciudad de esa provincia y con la que el grupo empieza a experimentar en el negocio turístico, una actividad hasta ahora desconocida.

"Estamos debutando en la actividad hotelera. Si resulta, vamos a seguir evolucionando para desarrollar esta marca, ya sea como una franquicia o construyendo unidades nuevas", dijo ayer el CEO del grupo, Luis Víctor Chirino (27), el primogénito de la familia y quien junto a su hermano Luis Alberto (25) prácticamente tomaron la posta de la nueva actividad. Aunque aclara que fueron su padre Luis, su madre Azucena "Chiqui" Juárez y la tía María "los que hicieron las bases para poder proyectarse y crecer. Mi hermano y yo solo estamos colaborando para poder seguirlos en ese desarrollo".

El sueño de la familia es, si el negocio va bien, continuar construyendo más hoteles con la misma marca en la región cuyana e instalar en San Juan un hotel boutique en La Antigua Bodega, el predio mimado de la familia adquirido en 1989. "Por ahora son solo ideas. Queremos desarrollarnos en las dos provincias con distintas propuestas. Y en San Juan podríamos llegar a hacer algo en el predio de la Antiguas Bodega, un terreno bastante grande como para desarrollar allí un complejo habitacional quizá un poco más boutique", dijo Chirino.

En realidad, el click en los negocios de construcción de Industrias Chirino arrancó con Antigua Bodega, un establecimiento que data de 1929 ubicado en un predio de 10 mil m2, y que la familia compró para demoler y construir un emprendimiento inmobiliario. Cuando el matrimonio Chirino vio el valor histórico y cultural de la adquisición dejó de lado el proyecto. "Mis padres decidieron encarar la restauración. Y empezaron también a hacer vinos en la bodega", contó ayer Luis. Hasta entonces Industrias Chirino se había dedicado al pretensado y premoldeado, de ahí fue avanzando como constructora y bajo ese paraguas levantaron varios barrios para el IPV en San Juan y edificios y barrios en Mendoza, donde la firma ya se había instalado.

La restauración de la emblemática Antigua Bodega se terminó en 1994 y junto con el museo del vino y una nave para eventos sociales vino después -en el 2004- la galería de arte. Los cuadros de esa galería tuvieron tanto éxito que cruzaron el mar hasta llegar a Berlín, en Alemania donde permanecieron 3 años, y actualmente se exhiben en la embajada argentina en Berlín. Ese año también el grupo optimizó la cantidad de vino elaborado al incorporar un alto nivel tecnológico en las instalaciones.

El 27 de setiembre del año pasado, en plena crisis, la incansable familia apostó a un restaurante de comida regional de alta gama en una de las naves de la Antigua Bodega. El éxito fue tal que el estilo de ese restó es el que se aplicó en el restaurante del nuevo hotel que estrena el grupo en Mendoza. "Allí también el turista puede disfrutar de una galería de arte", añadió Luis.

El CEO del grupo dijo ayer que aún no están terminados los cálculos de inversión contable en el hotel y que la cifra de 12 millones de dólares que salió publicada en diario Los Andes la hizo el medio calculando los metros cuadrados del hotel -9.000 en total- por el costo del metro cuadrado cubierto que es de 1.200 a 1.400 dólares. "Nosotros empezamos a invertir en el 2006, por lo que la inversión será sensiblemente menor", aseguró.

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