Invadido por la duda, obsesionado con la militancia

Miguel Esteban Catalán, candidato a diputado por el Partido de los Trabajadores Socialistas. Estudiante universitario y músico, reclama a los jóvenes que se involucren y cuestiona a la década menemista
OCUPACION: es estudiante universitario, músico y gastronómico.

HOBBY: la música y el fútbol.

EDAD: 30 años.

FAMILIA: vive con sus padres, su hermano y su hermana en El?Colmenar.

A Miguel Esteban Catalán lo invade siempre la duda. Cuenta que desde chico escuchaba con atención a sus maestros y profesores y que se quedaba varios minutos pensando en lo que le habían dicho. "Siempre tuve un interés particular por la historia. Comencé a ver ciertas incogruencias a los 15 años, porque no tenía relación lo que se enseñaba de contenido con lo que realmente había sucedido. Entonces empecé a sospechar", recuerda. Sin embargo, esas sospechas que lo inquietaban no se traducirían en certezas hasta sus primeros años de universitario. "Ese estado duró bastante tiempo, no fue al principio que me dije ‘la clave es la militancia’ para cambiar las cosas", reconoce.

Esteban, como lo llaman sus compañeros del Partido de los Trabajadores Socialistas, es un joven curioso. Es el primer candidato a diputado de esa agrupación, cursa el cuarto año de Psicología, es músico y trabaja en el rubro de la gastronomía. "Con mis hermanos tenemos un negocio. De tanto ver cocinar a mi ‘vieja’ aprendimos un poco", prueba con una ironía que desata las risotadas del candidato a senador, Juan Luis Véliz. Además de la afinidad política, Véliz y Catalán tienen muchas cosas en común: cursaron los estudios secundarios en la escuela de Comercio Nº 1, son hinchas de San Martín y parte de sus vidas transcurre en El Colmenar. Allí Véliz enseña en la escuela Anselmo Rojo y Catalán vive desde que nació. Es que el Partido de los Trabajadores Socialistas se asemeja más a un grupo de amigos que a una estructura partidaria tradicional. Organizan "picados" de fútbol en el parque 9 de Julio los fines de semana y comparten reuniones nocturnas en las que Catalán despliega sus talentos musicales. "Toco la guitarra, la armónica, algo de percusión, y si me dan un charango también hago algo. En los asados, el que lo sufre es Juan Luis", remata Catalán.

Proviene de una familia sin inclinaciones políticas. Por eso, recuerda cuánto le costó tomar el coraje para decir a sus padres que comenzaría a militar en el PTS. "Se agarraban la cabeza, igual que el día que les dije que iba a ser músico. Fue el combo perfecto", se ríe."Esperé por lo menos cinco años para decirle la segunda opción", insiste en la chanza.?Ya más serio, añade: "fue difícil, porque Tucumán es un sitio muy especial dentro de la historia reciente del país". ¿Qué te respondieron?, se le inquiere. "El ‘tené cuidado’ es un clásico", responde. Pese a haber transitado su adolescencia durante los 90, culpa al menemismo por la apatía política de los jóvenes. "Hubo un avance desideologizante muy fuerte por el neoliberalismo. Como adolescente, y de familia sin tradición política, tuve un debate constante entre lo que podía tener y a lo que debía renunciar para tomar la lucha. Por suerte, me planteé otras metas, no aspiré a comprarme un televisor", reniega.

Catalán está convencido de que las propuestas del PTS?son aplicables en la vida cotidiana. Y pone como ejemplo el emprendimiento familiar. "Con mis hermanos nos manejamos así: nadie gana más que nadie, todos tenemos acceso a la contabilidad del negocio, todos tenemos que desempeñar las mismas funciones, conocer lo que debe hacer el otro y a su vez poder hacerlo en cualquier momento", enumera. "Lo importante es el esfuerzo común para conseguir cosas. Es la clave de un proyecto que pretenda incluir a todos", agrega. "El capitalismo tiene una construcción muy inteligente, ya que desde la escuela se va afectando a la persona. Es difícil cambiar, lógico, por cómo la sociedad maneja el pensamiento del individuo. Y eso tiene su efecto, que es el de la sumisión, el de que no hay que preguntar demasiadas cosas. Lo que yo creo es que se debe tomar partido. Uno no puede ser un sujeto pasivo o simplemente parte de ecuación que manejan otros. Tenemos que empezar a ser más críticos", refuerza.

Al igual que su compañero de lista, Catalán privilegia la lucha por sobre lo electoral. "Tener un compañero que conocimos durante un conflicto y que hoy esté con nosotros es lo que implica ser consecuentes. No apuntar a ganar nada ni a contar votos, sino a llevar una lucha consecuente. Esa es una de nuestras bases", remarca. Y antes de cerrar la entrevista pregona el discurso del PTS. "Si hay algo que marca la desigualdad es la diferencia que existe entre la clase que trabaja y aquella que vive a expensas de la que trabaja", sentencia.

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