Inusual: Las uvas mendocinas superaron a San Juan en grado.

Inusual: Las uvas mendocinas superaron a San Juan en grado.
Históricamente San Juan se caracterizó por un mayor tenor azucarino. El clima afectó, pero no hay consecuencias graves.
En criollo, significa que este año las uvas mendocinas tienen más azúcar que las de San Juan. Un fenómeno bastante inusual pero no inédito, porque aunque en el ambiente no recuerdan cuándo, dicen que algunas pocas veces pasó.

Técnicamente, al tenor azucarino de las uvas se denomina grado y hasta este punto de la cosecha, mientras San Juan tiene un grado promedio de 13,10º, Mendoza promedia los 13,51º, a causa del clima. Eso implica que los vinos mendocinos, cuyo volúmen supera ampliamente a los de aquí, tendrán más alcohol. No obstante, fuentes del INV dijeron ayer que no traerá consecuencias porque para establecer el grado alcoholico de la elaboracion del año, el organismo "prorratea todos los vinos del país y además se promedia con el vino más viejo, que quedó de otros años".

En ese sentido, a Mendoza le quedan muchas más existencias que a San Juan -un 80% contra el 15% local-, y este año se espera que aquí se elabore menos volúmen por la merma. Todo eso garantiza que los vinos de la cosecha 2009-2010 tendrán al final un grado alcoholico levemente superior al del año pasado.

Un caso distinto es para los mostos: Cuando más azúcar tenga la uva, menos granos se precisan para obtener el mosto óptimo. La consecuencia entonces es que este año en San Juan se precisarán muchos más kilos de uva para obtener la misma cantidad de mosto que el año pasado.

Culpa del clima

Los técnicos del INTA, consultores privados y en el INV coincidieron en atribuir este fenómeno al clima: Dicen que aquí en San Juan llovió demasiado en un mal momento, cuando la uva estaba madurando, y el grano se quedó chico. Y se sumó más tarde un excesivo calor en las últimas semanas de enero y las dos primeras de febrero -dias con más de 35 grados- cuando hubieran sido preferibles días más frescos. "Por las lluvias hubo un ataque de peronóspora durante el crecimiento de la uva, durante la maduración. La consecuencia fue una superficie foliar menor", explicó Maximiliano Bastistella, técnico del INTA. Agregó que luego el calor de fines de enero y principios de enero impactó en la "eficiencia del aparato fotosintético".

En Mendoza también hizo calor en la misma época, pero la diferencia es que allá encontró a las viñas con menos humedad y se concentró el azúcar en el grano. Éste a su vez no venía tan afectado porque Mendoza no soportó tantos días de lluvia al principio de temporada como San Juan.

En Mendoza, los ingenieros agrónomos dijeron que el calor excesivo, y sin una gota de lluvia determinaron en esa provincia una deshidratación más importante en los granos que la de San Juan, lo que produjo mayor concentración de azúcar en el grano.

Si bien en la evaluación general, y ya casi con la mayoría de las uvas en los lagares, los especialistas prometen que lo determinante en ésta temporada va a ser la calidad superlativa de las uvas cosechadas. De todas maneras los pronósticos siguen augurando una merma importante en los volúmenes finales de cosecha, al menos en comparación con los pronósticos iniciales del INV, luego vapuleados por los factores climáticos.

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