Intrigas desopilantes en el HCD

El bloque de ediles del Frente para la Victoria presentó un proyecto para que en el recinto del HCD se presentara el secretario de Gobierno, Vladimir Wuiovich, a dar cuenta de las demoras en la aplicación de los contenidos de la ordenanza de tránsito, sancionada hace muchos meses.
Pero la UCR pasó el proyecto a una comisión con extraños fundamentos, como si fuera inoportuno que el Legislativo reclamara de forma inmediata al Ejecutivo por su lentitud en el llevar a cabo una ley que hace al bien común y la defensa de la vida.

Como publicó nuestro diario días atrás en torno a la última sesión del HCD, Estela Dortona expresó que el objetivo era que Wuiovich diera explicaciones sobre la falta de puesta en funcionamiento de la ley de tránsito, dado que se registraron accidentes en los últimos días, y además por la labor que implicó para los concejales. Asimismo aclaró que no era un requerimiento del bloque sino de la sociedad en su conjunto.

El concejal Jorge Negri expresó que Wuiovich había remitido en los últimos tiempos varios informes y el bloque quería que el proyecto pasara a la Comisión de Peticiones y Ordenanzas "para tratarlo, no para dormirlo". Inés Inzaurgarat respondió que hay una situación de vacío legal que da carácter de urgencia a este pedido, pero Negri dijo que no le parecía tratar sobre tablas un proyecto de último momento. Dicho y hecho: La UCR definió que el proyecto pasara a la mencionada comisión.

Son de público conocimiento los esfuerzos y debates con los que se gestó la ordenanza de tránsito más su aprobación por ambos bloques, que trabajaron en conjunto para solucionar un problema verdaderamente apremiante e impostergable en Saladillo. La ordenanza debía empezar a aplicarse a comienzos de año para producir una real disminución en los accidentes de tránsito y mejorar la circulación en la ciudad.

Los recursos económicos para materializar la nueva ley estaban supuestamente destinados para ello, sobre todo para las cuestiones de infraestructura, que son las que más gastos demandan. Pero pasó medio año y poco se hizo: ni siquiera se empezaron a ejecutar ítems para los que no se necesitaba de dinero.

El único cambio significativo, visualmente significativo, es la modificación en la circulación de un tramo de avenida Pereyra con lo que ello significa: nueva señalización, control a cargo del personal de Tránsito, emplazamiento de una senda sobreelevada… Pero deberían ser muchas más las realidades concretadas, no por antojo de quien escribe, sino porque la ley lo ordena: las cosas se cumplen en forma, pero también en tiempo. Mientras tanto, los accidentes se siguen sucediendo.

Estela Dortona declaró a CN Saladillo que esperaba el acompañamiento del oficialismo, ya que es una ordenanza que salió con el acuerdo de todos y en febrero se había pedido unánimemente su cumplimiento. Consideró que es un tema urgente dados los últimos accidentes ocasionados, pero sin embargo ahora, al ser tratada en comisión, la visita de Wuiovich será demorada.

Los ediles del FpV pretenden que el secretario de Gobierno explique por qué no se está implementando la legislación, y si el motivo es la falta de recursos humanos y económicos saber de cuánta plata y gente se necesita, pero durante la discusión de la ordenanza Wuiovich había manifestado que estaban el dinero y los recursos humanos para implementar la norma. Además se busca saber qué pasa con aquellos puntos de la normativa que no requieren de costos para su puesta en marcha.

Dortona explicó que cuando se promulgó la nueva ordenanza de tránsito quedó derogada toda otra norma que se opusiera, y dado a que la nueva ley está en vigencia no se sabe qué ordenanza se está aplicando para realizar infracciones, lo que puede generar conflictos normativos. La concejal agregó que la responsabilidad política de la no aplicación se evaluará cuando se debata con Wuiovich, pero aseguró que el máximo responsable político es el intendente Carlos Gorosito.

El verdadero punto aquí es la voluntad política de quien lleva las riendas: el intendente. Sin su firmeza y su eficacia para trabajar en pos de las necesidades y preocupaciones de la población su rol queda incumplido. Es injusto que un intendente se atribuya los logros y deje para la cara de sus funcionarios los problemas y las irregularidades.

Claro que el responsable es el gran jefe comunal, pero la credibilidad de Wuiovich queda expuesta a ser manchada. El secretario de Gobierno realiza muy seguido notas con la prensa dando explicaciones en torno al funcionamiento del Municipio, lo cual demuestra que ejerce su autoridad y es conciente de las prerrogativas de su cargo, pero ha fallado cada vez que habló afirmativamente de la ordenanza de tránsito ante la comunidad. Lo hizo de gusto; es decir, anunciando lo que se demora en ser una realidad, anunciando más buenas intenciones que concreciones.

Los ediles radicales no actuaron de forma correcta: si es justa la presencia de Wuiovich en el recinto del HCD ella debe ser rápidamente dispuesta y no demorada o negada. Por otra parte, si los recursos económicos y humanos no están la gestión municipal debe ser juzgada al respecto, pues se supone que si el dinero está presupuestado y los trabajadores disponibles algo huele mal. O en todo caso se debe saber llevar pantalones para sumir la responsabilidad por la pereza administrativa; esto es, el no trabajar en tiempo y forma.

La celeridad debe ser una virtud del funcionario. De alguna manera quien es lento puede llegar también a ser mentiroso en el desarrollo de una gestión. El Estado no es una casa de familia, donde el jefe o la jefa puede faltar a su palabra, hacer y deshacer en cuanto al manejo de los recursos económicos o postergar para otro momento las cosas porque así le place mejor.

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