La UCR intimó al radical K neuquino Hugo Prieto.

El tema surgió en medio de las negociaciones para normalizar la afiliación de Horacio Quiroga. Gerardo Morales dice que Prieto no ha pagado el diezmo partidario.
El culebrón del verano del radicalismo neuquino tuvo un nuevo episodio en estos días. El presidente del partido a nivel nacional, Gerardo Morales, intimó al diputado nacional Hugo Prieto a pagar el diezmo correspondiente (obligación partidaria que no está cumpliendo) bajo la amenaza de aplicarle una sanción.

La noticia en sí misma no aparece relevante si no fuera porque el centenario partido atraviesa por una puja interna muy fuerte en la que confluyen distintas corrientes internas.

Prieto, hombre radical pero cada vez más ligado al gobierno nacional, mantiene serias diferencias con aquellos correligionarios, como Horacio Quiroga, que dejaron de comulgar con el kirchnerismo y decidieron romper con la coalición que gobierna el país.

Esos coletazos ya generaron impactos en el radicalismo neuquino, cuyas autoridades pretenden ahora tratar de sanar viejas heridas para no mostrar flancos débiles.

Sabido es que Prieto es un dirigente que tomó distancia de Quiroga y hasta salió a criticar públicamente su postulación como diputado nacional por entender que no representa a la Concertación. “No puedo apoyar a un hombre que está en contra del gobierno con el que estoy de acuerdo”, dijo palabras más, palabras menos.

Cuando Eduardo Benítez se reunió con Morales para pedirle una suerte de “amnistía” y reempadronar a aquellos correligionarios díscolos saltó el nombre de Prieto. Benítez, con mucha paciencia, le explicó lo que pasaba, y el jujeño se enojó. Allí surgió el pedido para que normalice el pago del diezmo.

La cuestión es que Benítez se comunicó con Prieto para comentarle la “sugerencia” de Morales. El abogado neuquino reconoció su falta, pero dijo que solamente aportaría al Comité Radical neuquino, pero no lo haría para el partido a nivel nacional.

En medio de los dimes y diretes, Horacio Quiroga, espera su reincorporación al radicalismo. Aunque el tema será tratado en la próxima reunión partidaria a nivel nacional, sería casi un hecho que el ex intendente de Neuquén vuelva a figurar en el padrón de afiliados.

Quiroga minimiza las diferencias que existen dentro del radicalismo. “Este es un culebrón, pero al lado de los otros partidos, no es nada”, reconoce ante las consultas periodísticas.

Lo cierto es que entre las rebeldías del kirchnerista Prieto, la paciencia de Benítez y la ansiedad de Quiroga se desarrolla este nuevo capítulo. Por ahora el final es incierto.

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