Intimidad de la derrota

Por N. Wiñazki

La ira matrimonial recayó sobre los intendentes del conurbano, que sacaron más votos en sus distritos que el propio Néstor. "Nos traicionaron", dijeron.

Eran las ocho y media de la noche y Néstor Kirchner no entendía razones. Hugo "Tito" Bacman, uno de sus encuestadores preferidos, intentaba explicarle los resultados de una de sus bocas de urna, que le daba ganador al oficialismo por alrededor de tres puntos. Kirchner, parado en la habitación 1911 del Hotel Intercontinental, acompañado por su esposa, la presidenta Cristina, lo cortó en seco: "Andá abajo y explicáselo vos a los medios", lo despachó, según reconstruyeron fuentes de la escena a Crítica de la Argentina. Bacman hizo caso. Hasta la madrugada, fue la única voz del oficialismo que se había animado a hablar frente a las cámaras en el peor día político de toda la era K.

Uno de los primeros dirigentes del oficialismo en olfatear la derrota fue el líder de la CGT, Hugo Moyano. No bien entró al Intercontinental, a las ocho de la noche, subió en un ascensor de servicio hasta la suite de los Kirchner, acompañado por su amigo José Luis Lingieri, jefe del sindicato de Aguas. "El Colorado dice que va ganando", soltó, parco. Lingieri, algo irónico, intentó minimizar la frase con una imagen barrial: "No quiere entregar el rosquete". Los dos sonrieron, aunque se los notaba preocupados.

A esa altura de la noche, Kirchner ya sabía que las cosas iban a salirle muy mal. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, un posible presidenciable del PJ que se jugó y puso el cuerpo en la elección junto a él, era uno de los pocos que lo acompañaba. Su familia lo esperaba, ansiosa, un piso más abajo, en una habitación ambientada con cuatro plasmas sintonizados en los canales de noticias. Nacha Guevara siguió la elección sentada frente a ellos, vestida de blanco y con una boina al tono sobre su pelo rubio. Aunque jamás lo va a admitir en público, Scioli reconoció ayer que haberse candidateado junto a Kirchner terminó por perjudicarlo mucho más de lo que había analizado en un principio.

El matrimonio gobernante dejó trascender su enojo con la mayoría de los intendentes del conurbano bonaerense, hasta ayer, sus principales aliados en estos comicios. Buena parte de ellos sacaron más votos en sus distritos que el propio Kirchner. Hubo un corte de boleta masivo y letal para el Gobierno. "¡Los intendentes nos traicionaron!", gritó el dirigente social Edgardo Depetri en pleno lobby del Intercontinental. Pocos minutos después, el jefe comunal de Ezeiza, Alejandro Granados, bajó del sector presidencial del hotel mostrando los números de su localidad. Había sacado un 60% y Kirchner, un 40%. Los intendentes están ahora enojados con las acusaciones en su contra: "¡Qué culpa tengo yo de haber hecho una buena elección! Mis vecinos me votaron por lo que hago y expresaron su bronca contra Kirchner. No pude hacer nada para evitarlo. No me mandé ninguna truchada", intentó explicarse ante este diario un poderoso jefe comunal del segundo cordón del conurbano, la zona donde Kirchner esperaba sacar la cantidad de votos que no sacó.

El matrimonio presidencial estaba realmente alterado por su derrota bonaerense, pero sobre todo por la caída en el territorio donde mandan hace dos décadas. La pérdida de la elección en Santa Cruz era inimaginable para ellos. El malhumor en la suite presidencial fue tan evidente que los Kirchner ni siquiera recibieron a buena parte de su Gabinete. Hacia la una de la mañana, ni el Canciller, Jorge Taiana; ni el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; ni el Educación, Carlos Tedesco; ni la de Defensa, Nilda Garré; ni tampoco el de Ciencia, Lino Barañao, habían tenido la oportunidad de hablar con ellos. Sólo se confesaron frente a su núcleo íntimo: el jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el ministro de Justicia, Aníbal Fernández; y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, entre unos pocos, escucharon sus quejas y su bronca, a veces sonora. Afuera llovía.

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