Intimarán a los propietarios de 1.200 baldíos que no tributan.

La Municipalidad pierde de recaudar, como mínimo, unos $ 250.000 anuales por el CISI. El intendente Amaya pidió que se efectúe un relevamiento para enviar las intimaciones de pago de las Contribuciones que Inciden Sobre los Inmuebles.
Los terrenos baldíos generan un dolor de cabeza no sólo a los vecinos circundantes, sino también al municipio. Se trata de los predios abandonados que se transformaron en sitios que atentan contra la higiene, la seguridad y el impacto visual. Pero, además, para el municipio son inmuebles por los cuales sus propietarios, generalmente, no tributan: ni siquiera abonan las multas por el estado de desidia.

Para revertir esa situación, el intendente de la capital, Domingo Amaya, ordenó efectuar un relevamiento. “Trabajamos en la creación de una base de datos de baldíos y de casas abandonadas de todo el ejido municipal con el objetivo de identificar a los propietarios y a sus domicilios fiscales para comenzar a enviar las intimaciones”, anunció Amaya.

Con esa premisa, la Dirección de Catastro, la Subsecretaría de Servicios Públicos y la Subsecretaría de Planificación Urbana determinaron que hay aproximadamente 1.200 propiedades en situación de abandono. “Hay algunas que son emblemáticas, como por ejemplo el caso de la ex papelera (ubicada en la manzana comprendida entre avenida Mate de Luna, Pellegrini, Crisóstomo Alvarez y Matienzo), y en algunos casos figuran con un dueño que no es tal”, explicó Alfredo Toscano, subsecretario de Servicios Públicos municipales.

El funcionario detalló que los vecinos plantean sus quejas y que a pesar de la acumulación de multas que emite el municipio, los propietarios no aparecen; entonces tenemos que actuar de otra manera -dijo-. Por eso analizamos con la fiscalía municipal la posibilidad de iniciar juicios contra los propietarios”, resaltó.

Un tributo igualitario

En la capital, los terrenos baldíos no tienen una alícuota diferencial al momento de pagar los tributos, como sí ocurre en otras ciudades (Yerba Buena, por ejemplo). La intención de Amaya es conminar a los propietarios para que abonen las Contribuciones que Inciden Sobre los Inmuebles (CISI). Por mes, cada propiedad debe pagar $ 17 en concepto de CISI en los casos en que no hay ninguna edificación. Es decir que, como mínimo, el municipio pierde de recaudar unos $ 250.000 anuales.

El subsecretario de Planificación Urbana, Luis Lobo Chaklián, detalló que de un total de 140.000 propiedades que hay en la capital, se ha generado una base de datos real y confiable de 120.000 padrones. “Sobre estas tenemos todos los datos para emitir una boleta de CISI. Los otros 20.000 padrones están en proceso de elaboración”, dijo.

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