INTI, Comuna y escuelas técnicas desarrollarían elementos de rehabilitación

Funcionarios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial presentaron al intendente de la Capital, Raúl Jorge, la posibilidad de articular un programa que ya funciona en otras provincias de Argentina. Se asienta en dos preceptos: que el desarrollo de la tecnología sea local y pueda abastecer, principalmente, a quienes no pueden acceder a estos elementos por factores económicos.
Jorge, recibió en la mañana de ayer al director técnico del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Rafael Kohanoff; al diseñador industrial Leonardo Cruder y al técnico Mario Aguilar, quienes presentaron el programa mediante el cual las escuelas técnicas de esta ciudad podrán desarrollar y producir elementos para rehabilitación de discapacidades motrices.

Durante la reunión, se expuso que Argentina tiene más de quinientas mil personas con discapacidades motrices, que no tienen sus necesidades básicas cubiertas, no tienen recursos y el Estado tiene que resolver este problema, de modo que hay que articular a todos los estamentos públicos, como el programa donde, certificando la calidad de los elementos, se pueden hacer desde bastones, sillas de ruedas, hasta prótesis, entre otros.

En el encuentro realizado en el Salón de los Intendentes, junto al arquitecto Jorge estuvieron, también, los secretarios de Desarrollo Humano, Ada Galfré; de Planificación y Desarrollo, Gustavo Muro y los directores de Salud y Zoonosis, Álvaro Cormenza; de Niñez, Adolescencia y Familia, Amalia Sinfuente y la coordinadora del Departamento de Odontología, Daniela Amerise, entre otros.

"El Instituto Nacional de Tecnología Industrial tiene más de cuarenta años trabajando para el país, con la idea de fortalecer el federalismo, entender que tenemos que producir bienes y servicios, no esperar que estos tengan que venir desde lejos", dijo el Intendente tras la reunión que se prolongó por dos horas, agregando que "tenemos que apelar a las posibilidades que tenemos y que están dispersas, ya sea en el municipio, en los puestos de salud, en las escuelas técnicas, los hospitales, los profesionales de la salud y la necesidad de un alto espectro de obra social o del Estado, que a veces llega tarde para ayudar a vecinos y su familia que realmente lo pasan mal".

En tal sentido, consideró que "vamos a aprovechar esta tecnología, cómo no poner el municipio a disposición de articular políticas públicas inteligentes, saludables, progresistas, que tiendan a que nos esforcemos más por aquellos que menos tienen y que más necesitan, y están obligados a vivir encerrados en sus viviendas, que ni siquiera están adaptadas para tener una vida más digna, cómo no recibir este camino, esta experiencia que hizo el Instituto Nacional con funcionarios sensibles a esta cuestión en el interior profundo del país, en ciudades como la nuestra, que está por arriba de las medias nacionales en la cantidad y en los niveles básicos de satisfacciones públicas y problemas sociales para mucha gente que está excluida de los sistemas convencionales. Tomamos esta muestra con mucho respeto y compromiso muy firme esta posibilidad de trabajar mancomunadamente", definió.

La tecnología al servicio de las necesidades de la gente

Rafael Kohanoff destacó que "el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, por su historia de vida al servicio de la industria, ha incorporado en los últimos años una actividad importante, que es la tecnología al servicio de las necesidades de la gente, de los problemas de discapacidad, de las personas de edad, de la salud y dentro de ello hemos desarrollado varios programas que están funcionando en distintas provincias del país".

"La gente tiene que conocerlo -consideró-, por ello le estamos transmitiendo al intendente y a los funcionarios de Desarrollo Humano las posibilidades de poder producir todos los elementos para la rehabilitación de discapacidades motrices", expresó el funcionario, reconociendo luego que "Argentina tiene más de quinientas mil personas con discapacidades motrices que no tienen sus necesidades básicas cubiertas, no tienen recursos y el Estado tiene que resolver este problema, de modo que hay que articular todas los estamentos públicos, así que se hizo un programa donde, certificando la calidad de los elementos, se pueden hacer desde bastones, sillas de ruedas, prótesis, todo lo que hace falta según el caso".

El papel de las escuelas técnicas

El directivo de INTI se refirió al rol de las escuelas en este emprendimiento, explicando que "con su voluntad, con su acción solidaria, con las ganas de los alumnos y los maestros, fabrican estos elementos", destacando que "hasta acá, nadie cobra nada".

Asimismo, "el hospital público o los servicios de salud prescriben para que, realmente, una silla de rueda, por ejemplo, sea hecha para la persona como la necesita y no como si fuera un triciclo, y tampoco cobra nada. Y los costos de los materiales son repuestos por la Comisión Nacional de la Discapacidad, el INET (Instituto Nacional de Educación Técnica) aporta unos fondos iniciales y les aseguro que la alegría de la gente nos incentiva para seguir adelante, por ello queremos colaborar con el municipio, para que se implemente a la brevedad en San Salvador de Jujuy, ya hay varias escuelas de la provincia que lo están haciendo y dos escuelas de la ciudad que van a colaborar".

Aporte en materia de prevención

"Estamos hablando también de la prevención, el segundo rubro de discapacidad es la visual con el 22%; 18% la auditiva, problemas bucales, todo necesita prevención, significa que se debe ir al oculista, al otorrinolaringólogo y que generalmente la gente no va y menos los del interior del país. Nosotros hemos desarrollado un dispositivo para llevarlo a donde está la gente, si la gente no va hay que ir a ella. Son dispositivos nacionales, económicos, portátiles, se pueden llevar a la escuela, a un centro de salud, al campo, de modo que por la necesidad y practicidad los funcionarios se han entusiasmado y es la clave para que esto se implemente, la posibilidad de adquirir estos equipos es muy económica, hace falta voluntad y decisión política".

Finalmente añoró que "sentiría un gran placer que el intendente de San Salvador de Jujuy pudiera decir, acá, en este municipio no va a haber un ciego, un sordo o alguien que tenga algún problema así, porque yo no haya tomado las medidas preventivas, no habrá un compatriota nuestro que necesite una silla de rueda y que no la haya recibido, con este sistema, de las escuelas técnicas, será un placer contribuir con ustedes", resaltó.

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