Interviene Moreno para frenar las quejas por el alza de la luz.

Intentó abortar una protesta frente a la quinta de Olivos; impacto en sectores de bajos recursos.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sumó a partir de ayer otra tarea a su polifacética función: horas antes de que se realizara una marcha de protesta de usuarios ante la quinta presidencial de Olivos, contra los fuertes aumentos en las tarifas de electricidad, intentó frenar la manifestación.

La preocupación del Gobierno, que motivó la intervención del guardián de los precios, es que ?contrariamente a lo que había dicho el ministro de Planificación Julio De Vido cuando había anunciando los aumentos en la luz, el año pasado? las subas no sólo alcanzaron a los grandes consumidores de electricidad y sectores medios altos, sino también a usuarios de bajos recursos.

Con bocinas, cacerolas y pancartas, cerca de 350 manifestantes de Tigre, Pilar y Ezeiza protestaron ayer frente a la quinta de Olivos contra los aumentos en las tarifas de electricidad, que consideran "injustos y abusivos".

No pudo detenerlos José María Olazagasti, un funcionario cercano a Moreno, que se reunió con los representantes del grupo de manifestantes, organizado por los vecinos de Tigre Jorge Páez y Néstor Mercado. "Nos dijo que no hiciéramos la marcha hoy [por ayer] y nos convocó a una reunión el lunes en la secretaría. Igual, a pesar de que nos demoraron a la salida, marchamos. Y el lunes nos volvemos a ver", contó Paéz.

En la reunión, los vecinos de Tigre plantearon los inconvenientes que tienen para pagar las últimas facturas de luz recibidas y propusieron modificaciones a la aplicación de los aumentos en la electricidad.

Plantearon los mismos reclamos que llevaron hasta las puertas de la residencia de la Presidenta: la eliminación del Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Puree) y que se suba de 1000 a 1500 kW/hora el nivel de consumo para ser alcanzado por el fuerte incremento tarifario. "Ninguna familia de cinco personas, con un motor para sacar agua del pozo gasta menos de eso", dijo Páez.

Además, advirtió que si no tenían una respuesta del Gobierno en los próximos 15 días volverán a manifestarse.

Simultáneamente, a unos kilómetros de distancia de Olivos, un centenar de vecinos de Del Viso, partido de Pilar, cortaban la intersección de la ruta N°26 y la avenida Madero, con igual reclamo.

Según informaron los manifestantes que asistieron al encuentro con el colaborador de Moreno, Olazagasti indicó que los aumentos en principio estaban dirigidos "a los que más tienen", pero reconoció que se perjudicó "a trabajadores y a personas de pocos recursos".

No era ése el objetivo cuando De Vido, anunció los aumentos, el 31 de octubre. En aquella oportunidad, había afirmado que el sinceramiento tarifario y la quita progresiva de subsidios al sector energético que derivaron en las subas sólo afectarían a los "usuarios residenciales de mayores ingresos de todo el país". Sin embargo, en diferentes rincones del conurbano y de la Capital, se oyen voces de jubilados, desocupados y beneficiarios de planes sociales, que vieron con sorpresa duplicar y hasta triplicar el monto de sus facturas de luz.

Casos concretos

"Ayer reuní a mi familia en la mesa para discutir cómo vamos a pagar la luz. Esperábamos una factura de 180 pesos, como la de diciembre. Pero vino por 458 pesos que no sé si podré pagar", dice Virginia Borda, directora del centro comunitario María de Nazaret, en San Francisco Solano, Quilmes, mientras ceba mate. A su lado, su compañera Silvia Ibáñez resume: "El 80 por ciento de los habitantes del barrio son desocupados. Viven de changas o de planes por 150 pesos al mes. ¿Qué pasa cuando llegan estos aumentos? Si no te alcanza la plata, tenés que elegir qué vas a pagar. Y la luz no se come."

Hacia el Norte, Lidia Coria, de Don Torcuato, se queja: "No tengo lavarropas, no tengo microondas, no tengo aire acondicionado. Antes pagaba 300 y ahora 1060 pesos. Somos seis, y el único ingreso es el de mi mamá, que es jubilada. No voy a pagar nada porque no puedo".

Los que más consumen no siempre son los que más pueden pagar. Justamente, en las áreas donde se pasan más necesidades, el consumo suele ser más alto.

"Los más afectados son los contribuyentes de menos recursos", afirmó el intendente interino de Morón, Lucas Ghi. "Gastan más energía por el suministro de menor voltaje, las pérdidas en las instalaciones eléctricas viejas y el uso de motores donde no hay agua corriente", explicó Ghi, situación que manifestó al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) en una carta enviada el viernes.

Tras los reclamos, las empresas distribuidoras se comprometieron a rever caso por caso, facilitar planes de pago de hasta un año sin intereses e instalar medidores adicionales con un cargo mínimo.

Comentá la nota