A un año de la intervención, EDECAT enfrenta una crisis inédita

Un año pasó desde la entrada de la Provincia en la empresa, luego de permanecer en manos de los Taselli por doce años.
E l 24 de octubre se cumplió un año de la intervención estatal de la concesionaria del servicio eléctrico provincial, EDECAT S.A., y poco es lo que se pudo hacer para revertir la crisis estructural del servicio. Jaqueada por un déficit sin precedentes, con deudas millonarias y distintos problemas de gestión, la distribuidora no logró aún avanzar con reformas que permitan superar las falencias históricas que tiene la prestación energética en Catamarca.

En estos doce meses de gestión estatal, EDECAT alcanzó una deuda inédita con la mayorista del mercado eléctrico, que la puso al tope del listado de "morosos crónicos".

Por otro lado, la indefinición de la situación legal, sumado a los planteos judiciales de sus anteriores propietarios, dificultan cualquier decisión oficial sobre la continuidad de la prestación: si volverá definitivamente a manos del Estado, o si se convocará otra vez a actores privados para que se hagan cargo de la operación.

La entrada del Estado provincial en la firma que manejaba desde 1996 la familia Taselli llegó al cabo de una semana muy conflictiva, en la que una protesta gremial puso el servicio al borde del colapso.

El Gobierno, desde la subsecretaría de Servicios Públicos, consideró que la firma había hecho "abandono del servicio", y pidió argumentos al ENRE para desplazar a los directivos.

El organismo proveyó la fundamentación con la que se justificó la avanzada oficial. De esta manera, el gobernador Eduardo Brizuela del Moral dispuso la ejecución de la garantía prendaria, tomando el control del 51% de las acciones clase "A".

Un par de días después, nombró los cuatro directores que representarían a la Provincia: Sergio Díaz, Pablo Gaffet, Oscar Andreatta y Horario Ludueña.

Los funcionarios ocuparon distintos espacios y lograron finalmente tomar el control de la empresa.

Los primeros meses fueron particularmente complicados por las trabas que puso la anterior administración. Entre otras cosas, se negaban a entregar las bases de datos de facturación. Finalmente una orden judicial permitió que se agilice la gestión. Sin embargo, la cuestión financiera comenzó a complicar, situación que sigue sin cambios.

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