CIA, interrogatorios y videos

La CIA reconoce haber destruido 92 videos de interrogatorios antiterroristas, indica un documento judicial divulgado ayer, un nuevo giro en el escándalo en torno de presuntas pruebas de tortura que aparecerían en dichas grabaciones. Esta cifra de videos destruidos es mayor a la que previamente había reconocido el gobierno de Bush.
La revelación llegó en forma de una carta presentada ayer por los fiscales federales que están investigando la destrucción de los videos que hicieran funcionaros de la agencia, en noviembre de 2005. Los documentos presentados ayer revelan por primera vez el número de videos.

“La CIA puede identificar ahora la cantidad de cintas de video que fueron destruidas”, indicó Lev Dassin, abogado defensor del gobierno estadounidense, en una carta dirigida al juez Alvin Hellerstein encargado del caso. “Noventa y dos cintas de video fueron destruidas”, agrega. La CIA no quiso hacer ningún comentario sobre el asunto cuando fue contactada. Hasta ahora la Agencia Central de Inteligencia estadounidense sólo había admitido la destrucción de algunas filmaciones. Su entonces director, Michael Hayden, explicó el 6 de diciembre de 2007 que era para proteger a sus agentes de eventuales represalias de Al Qaida.

Según The New York Times, esos videos mostraban interrogatorios llevados a cabo en 2002 contra dos personas: Abu Zubaydah, sospechado de ser un miembro importante de la organización Al Qaida, y Abdel Rahim al Nachiri, presunto implicado en el atentado contra el barco militar estadounidense “USS Cole” en Yemen, en el año 2000. Los videos estaban guardados en una cajafuerte en la sede de la CIA en Tailandia, el país donde estos dos sospechosos de Al Qaida fueron interrogados.

El entonces gobierno de George W. Bush lanzó una investigación penal y nombró un fiscal independiente, John Durham, un fiscal de carrera de Connecticut con gran experiencia en casos de crimen organizado para investigar sobre la desaparición de esos documentos. Durham, basado en Virginia (este), donde se encuentra la sede de la CIA, debía terminar su informe el 28 de febrero.

“Esa cantidad importante de videos destruidos confirma las intenciones de la agencia de disimular sistemáticamente las pruebas de sus interrogatorios ilegales”, opinó la Asociación estadounidense de Defensa de las Libertades Civiles (ACLU), que atacó a la CIA por “agravio” a la Justicia en este asunto. La orden de destruir los videos fue dada por José A. Rodríguez Jr., quien en ese momento era el jefe del servicio clandestino de la agencia de espionaje.

“Nuestra denuncia por ‘agravio’ sigue en proceso desde hace un año, es hora de que la CIA asuma su desprecio al Estado de Derecho”, agregó un abogado de ACLU. Por su parte, el abogado del gobierno en nombre de la CIA, Lev Dassin, explicó que “la CIA está recolectando informaciones”, para proporcionar al tribunal los documentos relativos a esas grabaciones cuando el juez Hellerstein se lo exija formalmente.

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