Interrogan al nuevo canciller de Israel por un caso de corrupción

El flamante canciller israelí, Avigdor Lieberman, pasó el primer día en el cargo en un interrogatorio de 7 horas, ante oficiales de la policía, bajo la sospecha de soborno, fraude y lavado de dinero, según informó ayer el portavoz policial, Micky Rosenfeld.
La presentación del ministro se produjo al día siguiente de haber asumido al frente de la cancillería, cuando generó un escándalo político al rechazar los acuerdos de Israel con los palestinos auspiciados por EE.UU. y la comunidad internacional. Lieberman, jefe del partido ultraderechista Israel Beitenu, volvió así a ser interrogado en varios casos de corrupción por los que viene siendo investigado desde hace tres años.

Lieberman está sospechado de haber usado cuentas bancarias registradas en Chipre bajo el nombre de su hija para lavar dinero y posiblemente también realizar fraudes y pagar sobornos. El ministro apeló la investigación.

Con una exitosa campaña proselitista, el polémico canciller israelí convirtió a su partido en la tercera fuerza electoral basándose en la incitación contra la ciudadanía árabe israelí y contra toda concesión a los palestinos y los árabes a cambio de paz.

Lieberman, con una fuerza de 15 diputados que lo transforma en pieza imprescindible para la coalición de gobierno que sostiene al premier Benjamin Netanyahu, logró atraer para su partido no sólo la Cancillería sino además el ministerio de Justicia y el de Seguridad Interior.

El miércoles, al asumir sus funciones como jefe de la diplomacia, rechazó los acuerdos firmados por Israel con los palestinos para bochorno y sorpresa de su antecesora, Tzipi Livni, que presenció la ceremonia con incomodidad. De posición intransigente con respecto a los palestinos, sus declaraciones consideradas racistas y contrarias al plan de paz respaldado por Estados Unidos han causado preocupación en el mundo.

En su discurso de asunción, el jefe de la diplomacia israelí advirtió que no se deberían hacer amplias concesiones a los palestinos, alegando que "sólo traen consigo presiones y más guerras".

El vocero policial Rosenfeld sostuvo que el interrogatorio tenía relación con una vieja investigación de las transacciones financieras de Lieberman, quien rechazó las denuncias en su contra. Su abogado y su hija también fueron interrogados. "Esta investigación comenzó hace 13 años. En el interrogatorio de hoy (jueves), Lieberman cooperó y respondió a las preguntas de los investigadores'', dijo la vocera del canciller Irena Etinger.

Si no hay presiones políticas que lo impidan, el asesor legal del gobierno y fiscal General, Meni Mazuz, presentará una acusación formal contra Lieberman en las próximas semanas, lo que forzaría su renuncia hasta que finalice el juicio.

Lieberman, atento a este detalle, aclaró que la cartera de Cancillería en poder de su partido es una condición para continuar apoyando a la administración de Netanyahu. Al mismo tiempo, el ultraderechista advirtió que no dudaría en retirarle su respaldo al premier si éste decidiera sacar del ministerio a su agrupación.

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