INTERPELACION A GUTIERREZ - A 60 días de las elecciones con su candidatura testimonial

Se acaba de aprobar que en un plazo de cinco días, los concejales interpelen a Gutiérrez.
Tal como Perspectiva Sur lo analizó en su edición de ayer, en el Deliberante se venía preparando el terreno para provocar el gesto político de obligar al Intendente a que ofrezca explicaciones sobre distintos temas. En lo que representa una nueva escalada en la crisis política que viene desde hace meses, el oficialismo con sólo cuatro votos, denunció una conspiración, pero no pudo evitar el mal trago para su Jefe.

La postulación testimonial de Gutiérrez como cabeza de lista en las próximas elecciones legislativas del 28 de junio, están pesando en el escenario político local. Ahora, la oposición reclama explicaciones sobre:

- El estacionamiento de Amoedo y Mosconi.

- El resto bar de Paz y Alsina que se encuentra habilitado como Rotisería.

- La Línea de colectivos 263 en su versión alternativa.

- La Adjudicación directa de la construcción de puestos en la Plaza de la Estación que termiaron costando a razón de dos mil pesos cada uno, en manos de una cooperativa vinculada a un funcionario, y ultimamente apareciò otra cooperativa haciendo trabajos a gran escala en un predio del Oeste.

- Situación de un depósito de pástico en Solano.

- Falta de respuesta al pedido de detalle de la cantidad de antenas de telefonía celular del tipo pico antenas, instaladas recientemente en el Disitrito.

- También se mencionó el pedido de información no respondido sobre la habilitación dispuesta al bar Boxes, sobre la Avenida Calchaquí y que en su momento fue motivo de fuerte controversia con los vecinos del lugar.

La cita para la interpelación quedó fijada para el miércoles próximo, 6 de mayo, a las 11 de la mañana.

El dato que sirve de marco a la medida adoptada hoy es que no hubo interpelación durante la desastroza gestión Geronés, por expreso acuerdo polìtico con el anibalismo, que en ese entonces decía no querer afectar el órden institucional.

Tampoco la hubo durante el peor tramo del régimen de terror que quiso instalar el último Intendente, a pesar de la cantidad de excesos que derivaron en una veitena de denuncias penales. Al comienzo de esta última experiencia, cuando lo peor no había llegado, hubo un antecedente por el pedido de informes sobre cuatro edificios construidos en Quilmes centro, dónde el entonces Intendente envió a su Secretario de Obras Públicas, Héctor Carniglia, en medio de desmanes y desordenes memorables.

Con el argumento que el gobierno de la ciudad no responde los pedidos de informes que se elevan desde el Deliberante, los ediles apuntan a siete casos. Una amplia mayoría, de 17 concejales, discutieron por varias horas la posible interpelación del Intendente. Molina, Auguello y Posch ausentes y el rechazo de los cuatro leales al gobierno, completaban el número.

Finalmente. la edil del ARI, Lidia Zárate y la secundaron otros, mediaron distintos pedidos de cuarto intermedio para discutir cuestiones de la legalidad de la sesión, hasta que se llegó a la votación. El oficialismo se retiró mencionando la posibilidad de recurrir a la Justicia para pedir la nulidad de la sesión.

CUESTION POLITICA

Cabe señalar, que la actual composición del Deliberante lo muestra al oficialismo con una creciente debilidad política. En los primeros tramos del mandato, Gutiérrez tuvo el acompañamiento de sus cuatro concejales, dos del camañismo; uno del gurzismo, cuatro del ARI y hasta los cuatro del PRO, eran alrederdor de 15 votos.

Dejando en la oposición al anibalismo, que con sus variantes, reúne nueve. Hoy, son dos propios y los dos camañistas, los únicos que permanecen fieles.

La crisis está garantizada.

Mientras el Intendente no creyó necesario modificar en nada su estrategia de conducción política en la ciudad, la sangría de apoyos llegó a extremos impensables.

En uno de los tramos más coloridos, Gutiérrez en público mostró como posible contar con el apoyo por disciplina partidaria K al menos cinco de los nueve votos anibalistas, con quienes pareció querer reemplazar los votos del ARI y del PRO que se comenzaban a tomar razonable distancia en un tiempo electoral.

Nada de eso ocurrió en el práctica, y por el contrario, fueron sus propios concejales los que comenzaron a mostrar serias diferencias con la conducción política del Distrito. Gutiérrez perdió el apoyo de Jorge Molina, su cabeza de lista y al cierre de la semana pasada se produjo el ruidoso desembarco del segundo, Oli Arguello.

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