Internan a la candidata del PT preferida por Lula

Había desconcierto y preocupación en el rostro del presidente Lula da Silva ayer por la mañana, cuando se enteró que la ministra Dilma Rousseff, su precandidata para las elecciones de 2010, había sido internada en la capital paulista con un cuadro delicado, consecuencia de la quimioterapia a la que está sometida desde que se le descubrió cáncer linfático. En Beijin, Junto al jefe de Estado chino Hu Jintao, a Lula se lo vio saludar la guardia de honor en el Palacio del Pueblo sin que ensayara una sonrisa.
El problema repuso en el escenario lo que hasta ahora parecían especulaciones: la capacidad de la ministra de aguantar una carrera electoral despiadada, como la que se preanuncia para 2010, en medio de una enfermedad con tratamientos difíciles de sobrellevar sin sobresaltos. Dilma fue hospitalizada en la madrugada de ayer en un hospital de San Pablo después de haber experimentado terribles dolores en las piernas. La ministra, que había recibido su última dosis de medicamentos el viernes pasado sintió el lunes, en Brasilia, punzadas "lacerantes" .

En las filas del oficialismo reactivó los debates sobre una eventual reforma constitucional que habilite la re reelección de Lula. Pero los congresistas del oficialismo prefirieron ayer desmentir esa iniciativa, para resguardar de posibles desconfianzas a la propia ministra. El diputado Henrique Fontana (del PT),titular del bloque en la Cámara Baja indicó: "Yo estoy a favor de un tercer mandato para el proyecto que defendemos y eso es justamente la candidatura de Dilma". Subrayó que "si ella entiende que puede continuar con el proyecto, vamos a trabajar por nuestra candidata". Subrayó luego: "No hay tercer período para Lula".

Sin embargo, el episodio reveló que la dolencia y el tratamiento no es sencillo. El lunes Rousseff tuvo una rutina atípica en la capital brasileña. Llegó a las 9.30 horas al Centro Cultural del Banco de Brasil, sede temporal de la presidencia, y se reunió con el vicepresidente José Alencar. A las 11.30 dejó el lugar sin dar entrevistas y solo volvió a las 16 para una reunión con el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. Menos de una hora después, dejaba nuevamente su despacho por una puerta lateral y acompañada por su asesora. De allí habría de dirigirse al hospital que le suministró calmantes. A medianoche la embarcaban en un avión ambulancia.

Para los médicos que la tratan, Dilma no tiene "evidencias de dolencia activa", lo que traducido significa que no hay ningún tumor. Dijeron que el cuadro es de inflamación muscular y que deriva del tratamiento anticanceroso. Pero también se supo que la precandidata a la presidencia en 2010 debe "reducir el ritmo de trabajo después de cada sesión de quimioterapia". Así lo informó la titular del bloque oficialista en el Senado Ideli Salvati. "La ministra fue medicada esta madrugada y reaccionó muy bien". Según se supo después tuvieron que suministrarle calmantes.

El senador Aloizio Mercadante, del PT, contó que la ministra quiere reunirse la semana próxima con la presentadora de televisión Ana María Braga y otras personalidades que ya pasaron por la experiencia de tener que combatir al cáncer. En un discurso en el Senado, el legislador criticó la divulgación en algunos diarios brasileños, de una foto en que Dilma Rousseff aparecía con la mano sobre su peluca para evitar que se le vuele. "Tiene que haber un límite. No acostumbro a criticar ni artículos ni fotos. Pero la divulgación de esa foto fue una crueldad, una agresión", se lamentó Mercadantante.

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