La interna del SUTE dejó fuera de las paritarias a Franchino

El jueves a la tarde, el gremio remplazó a su secretario gremial, que ya no es miembro paritario. Él responsabiliza al sector de Gustavo Maure. En esa línea dicen que “hay que hacer rotación”.
La interna en el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) ya no se puede ocultar. El jueves a la tarde el órgano ejecutivo del gremio decidió que el secretario general, Eduardo Franchino, ya no sea más uno de los tres miembros paritarios que participan en las negociaciones con el Gobierno.

El hecho dejó al descubierto las peleas internas. Franchino dijo que “es un comportamiento irregular de un sector que responde a (Gustavo) Maure”, mientras que desde esa línea afirman que “ hay que rotar cuando las discusiones se agotan”.

Las diferencias entre ambas franjas del sindicato se blanquearon en la reapertura del diálogo con el Ejecutivo, que volvió a reunirse con los representantes de los docentes ayer. Pero aunque Franchino fue de todos modos a la Subsecretaría de Trabajo, tuvo que conformarse con quedarse “en calidad de afiliado del SUTE y de secretario gremial, claro”, según sus propias palabras.

Sin embargo, Cristina Raso, miembro paritario y secretaria gremial del SUTE, aseguró que “no hubo problemas y se quedó como asesor”.

Esta situación, junto con la reunión que decidió su alejamiento de la mesa de negociación, enfurecieron a Franchino, que al ser consultado por Diario UNO contestó: “Me convocaron por teléfono, eso no es serio y no asistí”.

El secretario general presentó una nota en la administración del SUTE ese mismo día para impugnar el encuentro.

Al respecto, Franchino dijo que “fue una reunión viciada, con un comportamiento irregular de un sector que responde a Maure”.

El sindicalista estaba indignado y lejos de minimizar haberse quedado fuera de las negociaciones, al menos como miembro paritario, cargó duro contra el resto de los representantes que se sientan a hablar con el Gobierno.

“Es un gesto simbólico muy jodido. Siguen esperando que el Gobierno les regale algo, si hoy (por ayer) fuimos a escuchar la nada”, lanzó enojado.

En la otra vereda, Raso parecía haber participado en otro encuentro e intentó mostrarse conciliadora al decir que “él (por Franchino) llegó y entendió que hay que tener capacidad de aguante con este Gobierno e interpretar las respuestas”. Y agregó: “No todos tienen esa capacidad”.

¿Y el Gobierno?

El blanqueo de la pelea entre los dos sectores del SUTE tiene ribetes políticos nacionales, especialmente por la afinidad que tiene Maure con el matrimonio presidencial, al que está alineado políticamente Celso Jaque, y el enfrentamiento continuo de Franchino con la administración del malargüino.

Más allá de esto, el Gobierno local sabe que la crisis en el gremio docente puede ayudar a solucionar el conflicto para que en 2009 las clases empiecen sin paros.

Precisamente en las paritarias de ayer, tanto el Ejecutivo como los miembros paritarios se mostraron optimistas.

En la reunión se analizó una posible restructuración salarial que alcanzaría a los docentes de los niveles Inicial y Primario, a los celadores y a los preceptores, que podría llegar a principios del año que viene (ver aparte).

Por más de tres horas los representantes de los docentes y el Gobierno discutieron sobre la titularización, el cambio de funciones en 400 cargos y hasta plantearon una especie de tregua: el Ejecutivo no tomará decisiones unilaterales y el gremio dejará de hacer escraches.

Si bien Raso contó que “se habló del reclamo por el pago de la antigüedad”; el subsecretario de Trabajo, Jorge Gabutti, aseguró que “eso no se planteó”.

En lo que sí coincidieron es en la reestructuración salarial y el Gobierno se comprometió a llevar respuestas a la próxima paritaria, que se realizará el 3 de diciembre.

Ese día se sabrá cómo sigue la pelea en el SUTE. Habrá que esperar para ver qué resuelve el gremio respecto a la nota de impugnación que presentó Franchino y si el secretario general vuelve a ser miembro paritario.

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