La interna en Salud continúa, ahora por radio

A estas alturas ya hay que reconocerlo, nadie hizo tanto como los médicos para contradecir el relato pro-brizuelista de paz y unidad en el interior del gabinete. Es que la interna que se cobró las vidas políticas de Arturo Aguirre y Juan Carlos Ferreyra continúa. Ayer tarde, los directores del San Juan, Ernesto Martínez, y del Eva Perón, Mario Marcolli, se sacaron chispas en una radio.

Las radios ayer fueron escenarios fértiles para las contradicciones que se dan hacia el interior del oficialismo brizuelista. Los dos bandos que se disputan el control del presupuesto de Salud, mostraron ayer que se parecen, aunque no son iguales; que se detestan… que se temen.

Los dos sectores eligieron a sus mejores portavoces para que expongan ante los medios el corazón de sus discernimientos. Ya por la mañana hubo cruces aislados, a propósito del alboroto por la renuncia al cargo de ministro de Juan Carlos Ferreyra. Unos hicieron circular partes de prensa con las gestiones realizadas durante el último año, mientras que los hicieron machacaron justamente con eso, la falta de gestión.

Pero la explosión fue por la tarde. Mario Marcolli, el director del Hospital de Niños "Eva Perón", fue duro con Juan Carlos Ferreyra, su jefe o su ex, no se sabe; "le faltó trabajo en equipo y gestión" dijo para ofenderlo.

La respuesta no se hizo esperar. Llegó de la mano del director del Hospital de Urgencias o Interzonal "San Juan Bautista", Ernesto Martínez, quien brindó un panorama completamente distinto del Ministerio que deja Ferreyra. A juzgar por sus dichos, no se entiende porqué se va, porque el presente que describió es considerablemente mejor al pasado, cuando se asumió el descalabro de Aguirre.

Aclaró Martínez que "no es momento de poner sobre la mesa si se gestionó o no gestionó", pero dijo que cuando él asumió la dirección del San Juan se debían 4 millones de pesos de la gestión Aguirre. "Hoy, dijo, disponemos (en el Hospital San Juan) de un generador eléctrico que es una maravilla"; a "Marcolli lo escuché quejarse de problemas de electricidad; entonces no hubo gestión".

Como se ve, ambos sectores se aferran a sus verdades, reveladas por ellos mismos, y cuestionadas también por ellos mismos; y si no fuera que afectan a muchos catamarqueños que no tienen más donde curar sus males que en los hospitales públicos, sería un problema solamente de ellos. Pero no, es un problema de todos. Irónicamente, podría decirse que quienes demandan una mejoría en la salud están defraudados por la ausencia de entendimientos entre esta gente enferma, de ambición claro.

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