Una interna a los raquetazos

La relación entre el cordobés y el bonaerense se resintió porque la Copa Davis se hará en Mar del Plata. Política, deportes y negocios.

La Presidenta anunciaba las nuevas medidas para el campo en un acto en Moreno, en el que el Gobierno aprovechaba para mostrarse en pleno, igual que los gobernadores aliados, pero dos importantes mandatarios provinciales, sentados en el escenario, pensaban en otra cosa que no era ni la sequía, ni el precio de la leche ni las retenciones: pensaban en tenis. “Te felicito, Gringo, ganaste, Córdoba se quedó con la Davis”, saludó el bonaerense Daniel Scioli a su par cordobés, Juan Carlos Schiaretti, que estaba convencido de que la final de la Copa Davis se iba a jugar en su provincia y no en Mar del Plata, la otra posibilidad. Y por eso sonrió. Pero un día después el “Gringo” descubrió que no. Que el que había “ganado”, en realidad, era Scioli: la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés) eligió Mar del Plata como sede para jugar los matchs que enfrentarán a argentinos y españoles. La pelea por la Davis, que involucró de manera personal tanto a Scioli como a Schiaretti, quedó así saldada, después de semanas de pujas similares a la de cualquier interna peronista, donde se mezclan millones de dólares, egos y luchas por espacios de poder y figuración.

Schiaretti, el perdedor, está enojadísimo. Cree que su provincia –finalmente, él– fue víctima de un complejo entramado político y empresarial aprovechado hábilmente por Scioli. Aunque desde el entorno de los dos lo desmienten, la relación entre los gobernadores de las provincias de mayor peso político del país se resintió por culpa del tenis. “Estoy esperando que, aunque sea por gentileza, Schiaretti me llame”, escucharon decir en la intimidad a Scioli después de que el cordobés David Nalbandian, líder del team nacional de tenis, lanzara sospechas sobre los verdaderos motivos de la decisión de la ITF: “Debe haber algo debajo de la mesa”. Ayer le contestó el ciclista Juan Curuchet, marplatense y afín a Scioli.

Cerca del gobernador cordobés acusan a los sponsors oficiales de la Davis de haber hecho lobby para que la ciudad elegida sea Mar del Plata: según la versión cordobesa, la cadena de hoteles NH y el Banco BNP Paribas fueron las compañías que más presionaron para bajar a Córdoba de la terna final. Scioli tiene muy buenos lazos con los hoteleros de NH: uno de los socios argentinos de esa cadena es el empresario Florencio Aldrey Iglesias, amigo del gobernador, quien ganó la concesión del nuevo Hotel Provincial de Mar del Plata, donde ahora funcionará una sucursal NH. Se inaugurará el 6 de noviembre y recibirá durante la final de la Davis a la delegación española.

Schiaretti también piensa que fue perjudicado por su decisión de apoyar económicamente la final de la Davis en su distrito a través del patrocinio del Banco de Córdoba, lo que habría generado malestar entre los encargados del BNP Paribas, que para colmo no tienen ninguna sucursal en esa provincia.

Schiaretti chicaneó ayer a la IFT y a Scioli: “Ahora España va a tener ventaja deportiva”, dijo, tomando un argumento del diario español ABC, que aseguró que Mar del Plata favorece a sus jugadores porque Córdoba está a 400 metros sobre el nivel del mar: “La bola será más pesada y Rafael Nadal –la estrella española– correrá menos”. Su opositor, Luis Juez, aprovechó el descontento de un sector de la población cordobesa que no quería que el Estado financiara la final del tenis, y dijo: “Mar del Plata es mejor sede”. Hay veces en que el deporte, la política y los negocios terminan siendo muy parecidos.

El ciclista Curuchet le respondió a Nalbandian por carta

Juan Curuchet, el ciclista que resultó medalla de oro en los últimos Juegos Olímpicos, oriundo de Mar del Plata y que trabaja políticamente con Scioli, le contestó a través de una carta al tenista cordobés David Nalbandian, quien había lanzado sospechas sobre la decisión de la ITF de elegir a Mar del Plata como sede de la Davis. “Sé que estás molesto porque la Federación Internacional de Tenis no eligió a Córdoba como sede. Te entiendo, porque soy tan marplatense como vos cordobés. Yo siento orgullo por Mar del Plata y sé que los que hicimos fuerza por su postulación lo hicimos de buena fe”, escribió el ciclista, y luego apeló, como el resto del texto, al orgullo argentino para bajar el tono a la pelea política: “También sé que se ha procedido correctamente y alguna de las dos ciudades tenía que ser elegida. Pero en ningún caso una podría serlo en desmedro de la otra. Más al norte o más al sur, ambas son argentinas, nuestras y hermosas”. Curuchet había iniciado su texto diciéndole a Nalbandian que le hablaba de “deportista a deportista” y lo arenga para vencer a los españoles: “Sin distinciones, estaremos haciendo fuerza en las calles de todas las ciudades, en las plazas, los cafés y en el estadio. Somos Argentina. Ustedes, gladiadores”.

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