La interna radical también va a las urnas

Los primos Ricardo y Arturo Colombi anoche salieron para Mercedes. El pueblo donde crecieron y vivieron a una cuadra de distancia es el mismo pueblo de Hernán González Moreno. Los Colombi eran vecinos del padre, un puestero chacarero, productor ganadero y arrocero. Hoy estarán allí para votar. Lo harán a las ocho y a las diez de la mañana en la misma mesa.
Tras los gobiernos de los hermanos Romero Feris, los Colombi, radicales, reprodujeron la lógica clánica de continuidad en el poder. Primero asumió Ricardo y después le dejó el gobierno a Arturo porque aún no había una Constitución que habilitara el segundo mandato. Arturo ganó y durante algún tiempo Ricardo lo llamaba por teléfono para poner y sacar a los ministros como si aún fuese jefe del gobierno. Lo mismo sucedió con la residencia del gobernador. A más de treinta días del cambio de gobierno, Ricardo seguía adentro, en la espléndida casona residencial, frente al río Paraná, atrincherado con la familia. "Si no se va –dijo un día su primo Arturo–. Voy a tener que sacarlo con la policía."

El último 13 de septiembre los dos Colombi se enfrentaron en las elecciones a gobernador. Ninguno sacó los votos suficientes para quedarse con el cargo, pero sí para volver a enfrentarse. Ricardo obtuvo el 36,4 por ciento de los votos y Arturo el 31,74. Ambos se ganaron el derecho a la segunda vuelta.

Los sondeos indican que Ricardo hoy puede salir ganador, con 16 puntos de ventaja. El también se da por ganado y hasta su primo empezó a reconocer la derrota a medio tono, muy apagado, mientras sus ojos miran al techo como escapándose de la cosa. "Lo que me jode dice todavía en alguna ocasión, es que nos piensen iguales, me peleé para elegir otro camino político."

Se dijo, ya, que será además un escenario donde se debate la interna radical. Gerardo Morales hoy va a estar sentado en el comité de la UCR, con el ricardismo, asado mediante. Se sabe, también, que Julio Cobos no viene aunque fue padrino político de Arturo. Que el lunes pasado lo llamó y le sugirió delicadamente que se baje: "Acá me dieron unos números", dicen que le dijo. "¡Te están dando muy abajo!" Arturo le dijo, ok, sí, es verdad. "Pero no me voy a bajar, si me bajo, los que están conmigo me aseguran que me matan." Y le habló al vicepresidente de vocación de lealtad. "¿Porque sabés qué hacía Raúl Alfonsín?", le dijo. "Iba, y se metía a caminar en los pueblos y se sentaba a comer un asado ¡aunque sea con dos personas! ¡¿Ves?!", dicen que dijo. "Ves cómo se construye en serio el partido."

Comentá la nota