Interna y Movilización

Una movilización de trabajadores de la construcción, reclamando por sus fuentes laborales, fue el elemento que terminó de descomponer las relaciones, hasta ese entonces tensas, entre el Gobernador, Mario Das Neves; y el intendente de Puerto Madryn, Carlos Eliceche. Para el Gobernador, los manifestantes obedecían instrucciones de Eliceche. Pero el jefe comunal sostiene que a esa jugada la armó el concejal Ariel Salvador, del ProVeCh.
La interna oficial alcanza dimensiones épicas, con un alto costo para el Gobierno, que en medio de sus días de furia no acierta a advertir que está perdiendo no sólo aliados, sino también territorio físico en manos del kirchnerismo.

Das Neves arribó este lunes temprano a Madryn con un objetivo entre ceja y ceja, el de ningunear públicamente a Eliceche y hacerle sentir el peso del aparato estatal.

"Ni lo saludó", cuentan los cronistas que asistieron a esas ceremonias, pero que no contarán el detalle en sus medios, ante otra nueva vuelta de tuerca de la desgastada organización de propaganda oficial, a la que ya muy pocos le prestan la atención que le prestaban.

Eliceche actúa con la tranquilidad de las promesas que le formulan Néstor Kirchner y el kirchnerismo, la principal de las cuales es la que indica que no le faltará dineron para obras públicas, si decide enfrentarse a fondo con Das Neves.

En ese contexto, al intendente le imputan casi de todo. Por ejemplo, los hombres del Gobierno procuraron durante todo el fin de semana que alguien les escribiera que a los manifestantes que hicieron arder la tarde de Trelew el sábado pasado, en el marco de un conflicto salarial, los había enviado -también- Eliceche.

El dato que utilizaban fue la adhesión que prestó el titular de la CGT, Luis Núñez, a esos trabajadores.

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