La interna gremial de la salud, en punto de gran ebullición

Desde el Sindicato Único de Médicos Argentinos (SUMAR) refutaron las denuncias esgrimidas por parte de los Autoconvocados de la salud sobre descuentos sindicales realizados a los trabajadores. SUMAR destacó que las reivindicaciones obtenidas a fines de 2009 se debieron a sus propias peticiones.
El reclamo llevado a cabo por los profesionales médicos con el objeto de conseguir mejoras salariales y en las condiciones de trabajo y salubridad, que acaparó la atención de la sociedad durante 2009, parece ingresar en una maraña de acusaciones cruzadas y denuncias entre los diversos sectores gremiales y sindicales que representan a los galenos.

En este sentido, referentes del Sindicato Único de Médicos Argentinos (SUMAR) reaccionaron con indignación y molestia ante los planteos vertidos a EL SIGLO días atrás por representantes del movimiento de Autoconvocados que abriga la expectativa de sindicalizarse.

En esa ocasión, en representación del movimiento, Estela Di Cola denunció una maniobra para efectivizar una serie de descuentos que, a su entender, se caracterizaban como ilegítimos y de carácter compulsivo a través de las afiliaciones a SUMAR y ATSA que no estarían autorizadas por los trabajadores. "Hemos tenido varias denuncias de compañeros que le descontaron del sueldo la cuota sindical que nunca autorizaron", había manifestado en su oportunidad la profesional.

La respuesta no se hizo esperar

Por este motivo, miembros de la filial médica de SUMAR, se hicieron presentes en EL SIGLO con la intención de esgrimir sus objeciones y puntos de vista al respecto, de manera tal de poder aclarar la situación discordante.

"Nuestra organización jamás realizó descuentos en forma compulsiva, ya que no es nuestra política de afiliación y los socios que figuran como afiliados es porque en su oportunidad dieron su consentimiento por escrito para la realización del descuento", fueron las primeras argumentaciones esgrimidas por la doctora Noemí del Valle Díaz secretaria general de SUMAR, como preludio de una serie de descargos realizados para deslindar responsabilidades del sindicato en torno de las acusaciones a las que fue sometido.

En esta línea de exposición, otro de los referentes, Carlos Gramajo Marti, consideró que hay otras instancias que ocultan las verdaderas motivaciones que propiciaron las declaraciones de Di Cola: "Esta es una vil agresión netamente teñida por un trasfondo político, nos están difamando y desprestigiando injustamente", señaló, al tiempo que ponderó la acción puesta de manifiesto por el gremio para consolidar mejoras laborales para el sector: "Esta es la primera vez que realizamos descuento alguno, porque siempre hemos trabajado sin cobrar este tipo de deducciones, además hemos demostrado con hechos y gestión nuestra efectividad, ya que en seis años hemos logrado incrementar el salario un 180 por ciento. Ahora no nos pueden venir a tirar por la borda todos nuestros logros", destacó Marti.

Al adentrarse en la temática meramente relacionada con la negociación laboral y salarial, desde SUMAR aseguran que todos los puntos acordados entre el Gobierno de la provincia y el sector de los Autoconvocados se "debieron a gestiones y peticiones nuestras, que le hicimos llegar al Ministro (Pablo) Yedlin, exclusivamente el ítem de Responsabilidad Profesional, como así también la recomposición salarial del 20 por ciento sobre la Base de Cálculo, el pase a planta permanente de todo el personal transitorio, que se cumplimente el pago del 82 por ciento móvil y la incorporación del ítem de Insalubridad provisional. En síntesis, fuimos nosotros los que tiramos abajo el sistema de contratos basuras reinantes hasta el momento", ejemplificaron los miembros del Sindicato de Médicos.

"No somos oficialistas"

Por otro lado, apuntaron los cañones directamente a la actitud esgrimida por Di Cola en su idea de constituir, en conjunto con demás profesionales, un sindicato propio: "ella, en varias ocasiones, afirmó que quería formar su propio sindicato, lo que quiere toda esta gente es crear un monopolio, por ello despotrican (sic) contra los demás sindicatos", indicó el doctor Claudio Polanco. Al momento de consultarles si la posición asumida por SUMAR es, en cierto grado, concordante con los planteos oficialistas que criticaban los postulados de los Autoconvocados: "De ninguna manera somos oficialistas, sino que realizamos demandas coherentes con la realidad de la provincia. Porque acá, la otra facción, presume de sus marchas y pedidos, pero que eran desorbitantes".

En tanto, reclamaron que a partir de las exigencias por parte de los profesionales "rebeldes" se puso en peligro la permanencia en sus puestos de los demás trabajadores de la salud: "Irresponsablemente se los expuso a todos los compañeros a quedar sin trabajo, además de castigar a la población con la falta de atención y prestaciones", resaltó Noemí Díaz.

También demostraron una consideración negativa en cuanto al nivel de negociación entablado por el Gobierno provincial y su manera de encarrilar el conflicto, cuyos ecos resonaban en el principal paseo público de la capital: "El Gobierno llevó a cabo una pésima organización en cuanto a la forma de tomar las medidas que adoptó. Con ello, propició la formación de los Autoconvocados. Lo que tuvo que haber realizado es entablar las discusiones y acuerdos con aquellos gremios y sindicatos que verdaderamente contamos con personería jurídica".

Finalmente, desde SUMAR indicaron que proponen históricamente "una forma de negociar distinta, donde no exponemos a nuestros afiliados. Y, sobre todo, la parte dirigencial estuvo siempre a la cabeza", recalcaron. Una polémica está en puerta.

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