Interna feroz en el oficialismo por el revalúo inmobiliario de Giacomino

Los ediles más cercanos a Juez no están dispuestos a votarlo. Debe tratarse el jueves próximo.
El proyecto de revalúo impositivo que ayer tomó estado parlamentario en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba desató una verdadera tormenta política dentro del bloque mayoritario. Al menos cinco de los ediles más cercanos al ex intendente Luis Juez no están dispuestos a aprobar la iniciativa con la que el intendente Daniel Giacomino prevé duplicar los ingresos en concepto de impuesto Inmobiliario, y esta vez no hay manos opositoras dispuestas a colaborar.

Desde la Municipalidad de Córdoba confían, no obstante, en que el proyecto será aprobado. La figura del viceintendente Carlos Vicente –cuya intervención ya fue crucial para la creación de Córdoba Recicla Sociedad del Estado (Crese)– y la crisis terminal de las finanzas municipales son las principales razones de la confianza oficial. La activa oposición de Juez al proyecto es la gran amenaza.

No obstante, desde el Palacio 6 de Julio advierten que si finalmente el revalúo es rechazado, deberán ser los propios ediles quienes se encarguen de determinar qué gastos se recortarán en 2009: "Las opciones son bajar sueldos, reducir aún más el bacheo y el alumbrado, achicar el presupuesto de salud o reducir las prestaciones de recolección de la basura. El Ejecutivo hizo una propuesta sólida y equitativa, ahora los concejales deben hacerse cargo de lo que resuelvan", indican desde el entorno de Giacomino.

Difícil consenso. El grupo opositor dentro del bloque mayoritario está liderado por Oscar Arias, Susana Frossi, Sandra Trigo y Fernando Machado.

Otro sector importante de los concejales del Frente Cívico y Social exige cambios en el proyecto, que el Ejecutivo aceptaría en el caso de que los ediles se ocupen de procurar por otras vías los ingresos extraordinarios previstos a través del proyecto. Los concejales analizan también la posibilidad de garantizar mediante una cláusula de afectación específica que los ingresos del revalúo sólo puedan destinarse al pago del servicio de higiene urbana, en respuesta a la lectura social que indica que los fondos irán a sueldos, al igual que el 70 por ciento de los recursos actuales.

Giacomino defiende a capa y espada la solvencia técnica de la reforma propuesta y su carácter progresivo. Sostiene que se garantiza que pagarán más los que más tienen, y que la medida representa un alivio fiscal para 65 mil vecinos que desde hace años están pagando más de lo que les corresponde. Lo que el intendente pretende es que si el Concejo decide aplicar rebajas en algunos sectores, en paralelo determine mayores subas en otras áreas de la ciudad.

El grupo de concejales que defiende el proyecto tal como fue enviado se cuenta con los dedos de una mano y está encabezado por Graciela Treber, Juan Manuel Rodríguez y Alejandra del Boca.

Pese a que la iniciativa no requiere de mayorías agravadas –aunque sí de doble lectura con audiencia pública intermedia–, todo indica que no será aprobada si el bloque del Frente Cívico y Social no logra un consenso, porque ningún bloque opositor está dispuesto a votar la suba de impuestos: el radicalismo ya adelantó su voto negativo, al igual que el bloque Eva Duarte de Perón. En el Ejecutivo no esperan avales de Unión por Córdoba ni de los ediles radicales que no están encolumnados detrás de Ramón Mestre.

Para el jueves. El proyecto ayer tomó estado parlamentario en una sesión extraordinaria y su primera lectura está prevista para el jueves próximo. Dado que el presupuesto 2009 debe estar aprobado antes de fin de año –y que el revalúo es parte fundamental de la previsión de ingresos– no hay mucho margen para dilatar la primera lectura, puesto que deben mediar 15 días antes del tratamiento en segunda lectura.

El proyecto

Revalúo. Se propone fijar nuevos precios al valor de la tierra de cada cuadra de la ciudad y del metro cuadrado construido para cada categoría de vivienda. Esos precios se aplicarán al 50% para el valor del terreno y al 80% para el valor de la edificación.

Alícuotas. Se propone la eliminación de las numerosas alícuotas actuales por sólo tres para construcciones: un cuatro por mil para el centro, el macrocentro y General Paz, un tres por mil para todo el resto del área urbanizada y un 1,5 por mil para la zona rural.

Rebaja de mínimos. El mínimo a tributar baja de $ 229 anuales a $ 100. Esto hará que 65.800 frentistas tengan una rebaja tributaria.

Exención de $ 30 mil. Regirá sólo para las categorías 3 y 4 de viviendas. A la hora de aplicar la alícuota, se reducirá en $ 30 mil el valor de la valuación.

Límite al descuento del 30%. Desde enero, este beneficio sólo regirá para quienes estén al día con el Inmobiliario. Quienes lo pierdan, lo recuperarán en el momento en que paguen la deuda.

Cómo calcular la suba. Multiplique el 70% de la valuación de mercado de su propiedad por la alícuota correspondiente, y reste el 30% si está al día con el inmobiliario. Sume el 12,46% sobre el total anterior si tiene desagües, y el 45 % en caso de tener cloacas.

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