Interna Feroz

La estabilidad de Javier Touriñán en la cúspide del bloque peronista, se ha convertido en una verdadera curiosidad de la política. El hombre dice que no tiene diálogo con el Gobernador y que lo mejor que podría hacer es irse; sin embargo no se va.
Sus compañeros de bancada no se animan a echarlo, tal como les estarían reclamando desde las oficinas más influyentes de Fontana 50, pero tampoco lo ratifican. El último dato es poco menos que desopilante: dicen que los diputados del PJ se dieron un lapso de un mes para que Touriñán y Das Neves se reconcilien, "si ello no ocurre tendremos que cambiar de jefe de bancada", explicó una fuente consultada por esta Columna.

¿Es Touriñán irremplazable?. Los cronistas legislativos más experimentados sonríen cada vez que se menciona la capacidad del comodorense para conducir la bancada mayoritaria. "Difícil era cuando estábamos en minoría, y cada vez que amagábamos opinar los radicales nos decían que antes de hablar teníamos que ganar las elecciones. Ahora el peronismo no solo tiene la mayoría, también cuenta con el apoyo, poco menos que automático, del Provech. No creo que en esas condiciones sea muy difícil manejar el bloque", señaló un ex legislador justicialista.

Fuentes parlamentarias reconocen que Touriñán "no es ningún genio", pero advierten sobre un complejo y peligroso juego de extorsión que se habría planteado a partir del grupo de diputados comodorenses que estaría decidido a operar en bloque.

El duelo

Recientemente en esta misma Columna, nos referimos al juego de amagues que se registra en el interior de la bancada del PJ y a una virtual puerta giratoria por donde los actores salen y vuelven a ingresar con la misma velocidad. Lo dijimos porque Touriñán amagaba irse de la presidencia y cada vez que salía volvía entrar con igual impulso. Todo indicaría que los amagues siguen, aunque los riesgos, ahora, son mayores. El reemplazo del jefe de bloque es una situación de película muda. Si finalmente dejara de amagar y se fuera de verdad, es posible que los comodorenses díscolos los despellejasen en público. Desde Fontana 50 seguirán amagando para que Touriñán se vaya. Ahora bien, ¿qué pasará cuando se cansen de esperar?. Como se ve, los actores se apuntan unos a otros y amagan con dispararse mutuamente . Visto desde la construcción cinematográfica, el recurso es gracioso e inofensivo hasta que a uno de los personajes se le escapa un tiro, todo esto dicho en términos políticos, por supuesto.

Siguiendo con esta línea de razonamiento figurado, habría que coincidir en señalar que el único que, al menos hasta ahora, tiene el arma cargada y capacidad para dispararla es el Gobernador; de manera tal que en ese duelo encubierto, donde los diputados, incluso los ultra dasnevista, se hacen los distraídos para evitarse la desagradable tarea de expulsar de la presidencia al comodorense, la víctima anuncia es el diputado.

El peor desenlace

En Fontana 50 no aceptan, tal como especularon los periodistas que manejan buena información, ninguna línea de negociación con el legislador por entender que fue el impulsor de la movilización contra Das Neves, cuando éste despidió a Néstor Di Pierro de Petrominera. Ni siquiera tomaron en cuenta la señal que derramó la semana pasada al no concurrir al asado que organizó Norberto Yauhar en Playa Unión. Más aún, no consideraron el argumento que deslizó para justificar su ausencia: dijo en esa oportunidad que había faltado para no ser funcional a los intereses de otros.

Hay que reconocer que por ahora el legislador se está moviendo hábilmente en las procelosas aguas de la política chubutense, pero no le resultará fácil mantenerse con un pie en cada vereda. Finalmente tendrá que definirse y si no lo hace lo hará Fontana 50. Ese sería el peor de los desenlaces.

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