En el interior sufre más la industria

La preocupación por los efectos de la desaceleración de la actividad económica se extiende por las ciudades del interior de la provincia. Si bien los sondeos del sector privado arrojan resultados dispares según las distintas regiones y sectores, desde las entidades que agrupan al comercio, la industria y los gremios comienzan a encender las luces de alerta frente a la caída de ventas, el incremento de la morosidad y el aumento en el pedido de procedimientos de crisis por parte de las empresas.
Una encuesta de la Asociación de Empresarios del Sur Santafesino, que nuclea a los centros económicos y comerciales de la región, reveló un impacto dispar de la crisis entre los sectores comercial e industrial. La muestra está acotada a un conjunto de 80 comercios y 20 fábricas de la zona de Cañada de Gómez. El resultado fue que durante enero hubo una caída de ventas de los comercios pero menor a la esperada. "Se pensaba que el impacto iba a ser peor, de todos modos hay indicadores de que la crisis es real y la visión es que no ha llegado a su pico", señaló Maximiliano Ferraro, coordinador de la encuesta.

   Sí se nota un incremento de la morosidad, con un aumento del 20% en los cheques rechazados, que son vistos como formas de retrasar pagos, que luego se acomodan.

   En la industria, el escenario es más complicados ya que "los cheques rechazados aumentaron enormemente, y tienen una mayor implicancia en la actividad".

   A través de distintos acuerdos impulsados por el sector público y el privado, en diciembre se logró frenar una primera ola de histeria derivada del impacto de la crisis financiero internacional, de modo de transitar sin bruscas de reducciones de personal los meses de enero y febrero, con la perspectiva de esperar a tener una real dimensión de la crisis hacia el mes de marzo.

   La sequía, el siempre latente conflicto con el campo y el deterioro de las expectativas aceleró los tiempos. En el sector industrial, creció en las últimas semanas el número de empresas que se acogieron a procedimientos de crisis.

   Roberto Oesquer, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Rafaela, señaló que en esa ciudad se multiplicó el número de compañías que gestionan subsidios y piden pista para hacer reestructuraciones pero aseguró que hasta el momento se logró evitar los despidos masivos. "No se produjeron más despidos ni más suspensiones porque es una de la condiciones para acceder a los subsidios", indicó el dirigente, que no obstante observó que, a pesar de que el gobierno está tomando medidas y esto atempera la crisis, "hay mucha incertidumbre y no " se ha llegado al techo de la crisis".

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