En el interior bonaerense, el precio de la electricidad quintuplica al de Capital

A escasos kilómetros de la Capital y el conurbano bonaerense, ajenos a la polémica desatada por los aumentos de tarifas de luz y gas, hay usuarios que, sin tarifazo, pagan por su consumo eléctrico hasta cinco veces más que los porteños, y el doble de lo que hoy abona un cordobés o un santafesino, donde se registran las tarifas más altas que el gobierno nacional eligió para desnudar el retraso en la materia que padecen las distribuidoras de concesión nacional.
Se trata de los clientes de las cooperativas que prestan servicio en el interior de Buenos Aires, en las zonas (en algunos casos rurales) donde no llegan las empresas Eden, Edes y Edea, y que afrontan además fuertes cargas impositivas y otros plus como los servicios de ambulancias o de sepelios, más altas tasas de capitalización para sostener la estructura de cooperativa.

En el detalle de algunas de las facturas a las que accedió El Cronista, se notan diferencias en todo concepto: sobre un consumo bimestral promedio de 450 kWh, un usuario de las distribuidoras nacionales (Edenor, Edesur y Edelap) paga unos $ 70; el de Córdoba, (Epec) $ 165, el de Santa Fe, (EPE) $ 162. Mientras, por caso, en la Cooperativa de Lobos (a 100 kilómetros de Capital y 120 de La Plata) abonan $ 280; y en la Cooperativa de Luján alrededor de $ 180. "Estas cifras se repiten, con leves variaciones, en todo el interior de la provincia", reconoció un funcionario bonaerense.

Las actualizaciones tarifarias y los marcos regulatorios eléctricos de las cooperativas son responsabilidad exclusiva del Organismo de Control de la Energía provincial (Oceba), dependiente del Ejecutivo conducido por Daniel Scioli y equivalente al ENRE nacional. De todas maneras, como sucede en las distribuidoras de Capital, las readecuaciones tarifarias en las cerca de 200 cooperativas eléctricas bonaerenses (casi 600 en todo el país) no responden a un orden cronológico-legal y el control sobre qué se cobra en las facturas es tan esporádico que, en muchas oportunidades, sorprende a los propios funcionarios. Tal es el caso de una cooperativa que, a principios de año, tras repetidas denuncias de los usuarios, recibió una inspección de la Dirección Provincial de Energía, tras la que se comprobó el cobro irregular del IVA sobre el sistema de premios y castigos del PURE, cuando está expresamente prohibido aplicarlo sobre este tipo de ítems.

Entre los detalles que engrosan las boletas de luz de las cooperativas se destacan los cargos sociales extra: en la Cooperativa de Luján se factura $ 1 por Tasa de Bomberos Voluntarios, casi $ 3 por Tasa de Infraestructura, $ 2,50 por Tasa Asistencia Social, $5 por Obras de Inversión Eléctrica, y $ 8 por Aportes de capital. En Lobos, es optativo el pago del Plan Sepelio, un servicio funerario que cuesta $ 6; y se facturan $ 20 en concepto de pérdidas de energía en transformadores, cargo cuestionado por los usuarios.

A todo eso, hay que sumarle los impuestos convencionales que tributan Nación, Provincia y los Municipios. En Lobos, suman más de $ 100 para los consumos de entre 400 y 500 kWh.

Otro de los puntos que marca diferencias entre el área metropolitana y el interior bonaerense es el cargo fijo bimestral, que se cobra independientemente del consumo. En las distribuidoras nacionales, el valor es poco más de $ 16 por bimestre, en Lobos, asciende a $ 60.

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