Interés General Los habitantes de la Paulino están más aislados que nunca

Hacia los años ‘40 y ‘50, la Isla Paulino era uno de los lugares más visitados de la zona de Berisso, La Plata y Ensenada, y llegaban a su desembarcadero cerca de 30 lanchas por jornada. Hoy en día esa actividad es escasa, y sólo quedan dos lanchas que cumplen el servicio. Pero las cosas empeoraron y desde hace varios días no hay ninguna embarcación que cumpla con ese recorrido.
Los vecinos de la Isla Paulino denunciaron que ese servicio de lanchas que los traslada hacia Berisso no se encuentra en funcionamiento. Los pobladores son escasos, actualmente viven allí alrededor de 6 familias (30 personas), pero no por eso dejan de necesitar estar comunicados.

Consultados funcionarios de la municipalidad de Berisso explicaron que las embarcaciones pertenecen a un servicio privado y que durante el año el encargado garantiza la disponibilidad de al menos una lancha a la que se suma otra durante la temporada de verano y algunos fines de semana.

A pesar de que circuló la versión de que ambas embarcaciones se encontraban averiadas, el problema, en realidad, residió en que la lancha en funcionamiento se averió, y el segundo vehículo se encuentra en manos de la Prefectura Naval porque venció su permiso para navegar.

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Los funcionarios apuntaron que, a pesar de que el transporte depende de una empresa privada, la Municipalidad está abocada a la búsqueda de una solución para estas familias que quedaron prácticamente incomunicadas. “Algunos tienen sus propios botes pero por supuesto no es lo mismo”, explicaron.

Una de las posibles soluciones consiste en pedirle a la empresa que ponga a disposición de los vecinos de la isla una de las embarcaciones que utiliza para prestar un servicio similar en el Tigre, mientras la Comuna intenta agilizar el trámite de la renovación del permiso con Prefectura.

“Por ahora no hay demasiado movimiento, pero en cuanto lleguen los fines de semana de buen tiempo y a lo largo del verano no es posible continuar en este estado”, señalaron.

La isla constituye uno de los pocos lugares del Delta que cuenta con tradición turística y brinda infraestructura y servicios a los visitantes. Cuenta con proveedurías, campings, sanitarios públicos, servicio de guardavidas, vigilancia policial y puesto sanitario.

De acuerdo a lo relevado entre sus habitantes, la temporada comienza en septiembre y finaliza en marzo, con lo que la falta de transporte ya se está dando en un momento crítico del año.

Lanchas colectivo

Hasta la interrupción del servicio trabajaban en la isla 2 lanchas, que se turnaban los días de salida. Una con una capacidad para 80 pasajeros y la otra para 40. Su frecuencia era cada 2 horas en verano y los fines de semana. El resto del año, salían tres lanchas por día, utilizadas por los pobladores y algunos pescadores.(Fuente: Diario HOY)

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