Intercede Zapatero en la negociación con Marsans

Intercede Zapatero en la negociación con Marsans
Le propuso a la Presidenta mediar para conseguir fondos que permitan solucionar el conflicto
MADRID.- El un gesto que en términos diplomáticos podría ser considerado "de buena voluntad", el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, le adelantó en privado a Cristina Kirchner que intercederá para conseguir el financiamiento que permita alcanzar un acuerdo con el grupo Marsans y superar el conflicto por la expropiación de Aerolíneas Argentinas.

Así lo confiaron a LA NACION tres altas fuentes oficiales. El nudo que falta desatar para firmar el acuerdo es la absorción por parte del Estado del contrato que Marsans había firmado en 2007 con Airbus para la compra de 30 aviones, por unos 1500 millones de dólares.

El Gobierno necesita fondos para cubrir ese compromiso. Y, además, Airbus exige a la Argentina un "garante" antes de ceder el contrato. En eso podría ser decisiva la gestión de Zapatero, indicaron las fuentes.Si se llegara al acuerdo, el grupo Marsans recuperaría la seña que ya pagó y se sentiría resarcida, con lo que desistiría del juicio ante el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi). El Gobierno se comprometería a no perseguir judicialmente a directivos de Marsans por su gestión.

Se trata del último gran conflicto que queda en la oscilante relación bilateral.

Con esa media palabra de Zapatero, Cristina Kirchner estaba ayer eufórica y calificó la gira de "excelente". También el canciller Jorge Taiana y el embajador Carlos Bettini. Habían logrado en parte lo que buscaban de la gira: que Zapatero y el rey Juan Carlos dijeran, como lo hicieron, que avalarán a la Argentina como destino de futuras inversiones españolas.

Claro que es una declaración política y diplomática. Los empresarios ibéricos hoy apenas están peleando para sobrellevar la crisis global. No piensan siquiera en nuevos negocios en su tierra, menos aún lo harían en la impredecible Argentina.

España está urgida. La crisis destruyó empleo y duplicó la desocupación, de 7 a 14,7%, y 200 pymes cerraron. En enero hubo 6000 despidos por día. El mal clima económico se palpa en la calle.

En este contexto, España necesita que sus empresas no sumen problemas en la Argentina.

La ayuda de Zapatero para cerrar el financiamiento de la "operación Marsans" se habló en varias reuniones de alto nivel. El anfitrión se lo dijo a Cristina Kirchner en la reunión grupal de anteayer en el Palacio de la Moncloa, ante Taiana y Bettini. En ella, les había reclamado soluciones "rápidas y satisfactorias" para Marsans.

También ofreció ayuda para las "soluciones". Además, Zapatero lo comentó con Taiana y otros funcionarios argentinos durante la Cena de Gala que anteanoche ofreció el rey Juan Carlos a la Presidenta en el Palacio Real. La noticia se propagó entre la comitiva y así trascendió de varios funcionarios.

La necesidad de garantías es comprensible. Airbus, como tantas empresas, desconfían de firmar compraventas con un país que no cumplió contratos y estatizó empresas.

No se sabe si Zapatero molestará a banqueros españoles o a países amigos para ayudar al Estado en el pago de los aviones para Aerolíneas que antes había adquirido Marsans. "Eso no lo decidimos nosotros", dicen en la comitiva argentina.

En este contexto, la Presidenta celebró el anuncio de Telefónica de España. Su presidente, César Alierta, le confirmó en el Palacio de El Pardo, donde se aloja la mandataria, que en 2009 y 2010 invertirá 1700 millones de pesos (500 millones de dólares) en telefonía fija y banda ancha.

En otro encuentro, Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF, y Enrique Eskenazi, vicepresidente de la petrolera, le ratificaron que la compañía invertirá en exploración off shore unos 1800 millones de dólares sólo en 2009.

El titular de Gas Natural Ban, Salvador Gabarro, también visitó El Pardo. "Hace 16 años que estamos en la Argentina y tenemos mucha confianza en su futuro", dijo luego de conversar con la Presidenta.

Directivos del grupo Abertis (peajes) y la eléctrica Endesa (Edesur) también saludaron a Cristina Kirchner, que por la noche recibió al rey, antes de regresar a Buenos Aires. "Agradezco en nombre del pueblo el afecto, el trato y la distinción que recibimos aquí", dijo, con emoción.

El punto culminante de la jornada fue el discurso de 15 minutos que ofreció ante el Congreso español. Era la sesión especial convocada para interpelar a Zapatero por la crisis, por lo cual el recinto estaba lleno y el presidente de Diputados, José Bono, la elogió con toda la pompa.

"La Argentina es la nación del planeta en la que España tuvo la relación más profunda, sincera y singular", dijo.

"Pese a las tormentas no hemos hecho más que profundizar el vínculo con España", dijo la Presidenta, como se informa por separado. Y propuso, "con humildad", una mirada a futuro: "Quiero sumarme junto a ustedes en la necesidad de elaborar propuestas e instrumentos para este mundo injusto".

"No les hablo como presidenta, sino como militante de toda la vida como ustedes", se congració. "Viva España, viva Argentina." El aplauso en el recinto de las Cortes duró un minuto y medio.

Comentá la nota