Intentaron asesinar a caricaturista de Mahoma

Un somalí de 28 años que entró el viernes último en la casa de Kurt Westergaard, autor de una de las polémicas caricaturas de Mahoma, con la intención de matarlo, fue acusado ayer por la justicia danesa por una doble tentativa de asesinado y encarcelado.
El hombre negó los hechos justo antes de ser interrogado por el juez del tribunal de Aarhus (oeste de Dinamarca), al que no podían acceder los medios de comunicación.

El juez, al que el sospechoso se ha negado a hablar, lo acusó formalmente por tentativa de asesinato del caricaturista y de un policía que había venido a arrestarlo.

Permanecerá en detención preventiva al menos cuatro semanas, de las que pasará los primeros catorce días aislado.

No revelaron su identidad

Su identidad no fue revelada pero según los servicios secretos daneses está vinculado a los islamistas somalíes de Al Shebab y a los responsables de Al Qaida en Á frica del Este. Su residencia se encuentra en la isla de Seeland, en la que se encuentra Copenhague.

El agresor, herido por dos balas de la policía danesa el viernes último por la noche poco después de entrar en casa de Kurt Westergaard armado con un hacha y un cuchillo, llegó en camilla al tribunal de Aarhus.

Se ocultaba bajo las mantas blancas del hospital donde fue operado por la noche; tenía el brazo vendado, una pierna enyesada y la cara tapada por una toalla para no ser reconocido, según los medios de comunicación daneses, algunos de los cuales lo describen barbudo y con la cabeza rapada.

El dibujante, de 74 años, autor de la caricatura más controvertida, que representa a Mohama con un turbante con forma de bomba con la mecha encendida, explicó que el hombre estuvo a punto de asesinarlo.

Westergaard se había refugiado en el cuarto de baño, que había transformado en cuarto de seguridad, en su domicilio de Aarhus, desde donde dio la alerta.

El agresor gritó las palabras "venganza" y "sangre" en un danés precario, tras haber entrado armado con un hacha y un cuchillo, rompiendo el vidrio de la puerta de entrada.

"Me refugié en el cuarto de seguridad cuando entró en la casa. Sabía que no tenía ninguna posibilidad de pararle. Entonces llamé a la policía", explicó en la edición en internet del diario danés Jyllands-Posten.

El hombre trató luego sin éxito entrar por la fuerza en el cuarto de baño de seguridad del caricaturista, que se encontraba solo con su nieta de 5 años.

El somalí también fue acusado de tirar su hacha contra un policía que había acudido para detenerlo, al que no dio por poca distancia, y por haberlo atacado con un cuchillo. La policía abrió fuego e hirió al atacante en la pierna y en el brazo.

El fiscal encargado del caso, Jacob Bulow Moeller, se declaró "plenamente satisfecho" de la decisión de inculpar y de encarcelar al sospechoso.

"Me hubiera resultado chocante que no se le hubiese puesto en detención preventiva", dijo, a la vez que añadió que "el hombre no quiere expresarse", siguiendo las consignas de su abogado.

"Todavía no sabemos lo suficiente. Tengo que poder estudiar el caso con él", explicó el abogado del somalí de 28 años, N.C. Strauss.

El conjunto de la clase política danesa reaccionó con indignación frente a esta agresión que también fue "condenada con fuerza" por la Unión de los musulmanes daneses. Los insurgentes islamistas radicales somalíes shebab celebraron sin embargo la tentativa de asesinato. "Celebramos el incidente en el que un joven musulmán somalí atacó al diablo que injurió al profeta Mahoma", declaró el portavoz de los shebab, Cheij Ali Muhamud Rage, en una conferencia de prensa en Mogadiscio.

Comentá la nota