"Intentaremos resolver pauta salarial hacia fin de año para evitar paros"

"Intentaremos resolver pauta salarial hacia fin de año para evitar paros"
• Diálogo con el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni
En un intento de menguar la postal de aulas vacías que suele signar los inicios del ciclo lectivo, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, confirma que la discusión salarial con los docentes arrancará anticipadamente -a fines de noviembre o principios de diciembre próximos-, «con la expectativa y esperanza de poder resolver en este año una cierta pauta, que puede ser provisoria, para el año que viene y tratar de evitar los conflictos estacionales que se producen en febrero y marzo».

En esa línea, quien sostiene que «la conflictividad gremial daña a la escuela pública» adelanta también que bucea junto a los sindicatos una nueva manera de definir recomposiciones de sueldo y admite que «los últimos caminos adoptados» en este materia «no nos han traído los resultados que esperábamos».

Veamos los tramos centrales de la entrevista que mantuvo con este diario, en su despacho del Palacio Pizzurno:

Periodista: ¿Cuándo arrancarán las negociaciones salariales con Nación y cuándo comenzará a regir la nueva pauta?

Alberto Sileoni: Hay un ámbito -que es el de las negociaciones paritarias- constituido en el Ministerio de Trabajo, y que nuclea al Ministerio de Educación y a los cinco gremios de alcance nacional (CTERA, UDA, AMET, CEA y SADOP). Trata no sólo salarios sino además distintos aspectos del quehacer docente. Es un pedido de los gremios -que consideramos que podemos acompañar- que la paritaria tenga una vida útil no sólo estacional: que no nos reunamos sólo en febrero para analizar salarios. Ahora vamos a recuperar el ámbito paritario, discontinuado desde febrero. Hay buena predisposición de los gremios; hemos construido una agenda de temas donde probablemente lo que vayamos a intentar es, hacia fin de año (últimos días de noviembre o diciembre) tratar el tema salarial, con la expectativa y esperanza de poder resolver en este año una cierta pauta -que puede ser provisoria- para el año que viene y tratar de evitar los conflictos estacionales que se producen en febrero y marzo, con el consiguiente riesgo en el comienzo de clases.

P.: ¿Puede haber este año un nuevo piso salarial, que hoy es de 1.490 pesos, para los docentes de todo el país?

A.S.: No creo. También la discusión es de procedimientos: nos vamos a juntar no sólo para ver alguna referencia en términos de aumentos, sino cómo vamos a instrumentar ese anuncio de cambios salariales, que no sé si va a ser un piso como en años anteriores. La discusión es trilateral: primero de Nación con los gremios nacionales, pero después hay 108 gremios provinciales, que tienen que acompañar esta decisión.

P.: ¿Están redefiniendo la manera de discutir las recomposiciones? En febrero, y pese al optimismo inicial, el acuerdo de un piso salarial entre la Casa Rosada y los gremios nacionales no logró frenar la ola de paros.

A.S.: Se está rediscutiendo en algún sentido. Pero no es que esperábamos la paz social que no ocurrió; sabíamos que un arreglo con los cinco gremios nacionales no necesariamente se traduce en un arreglo con las 108 organizaciones provinciales, porque como estado nacional arreglamos con las organizaciones de alcance nacional, pero después quienes deben arreglar también son las organizaciones gremiales con otro empleador, que es el Estado provincial. Hay innumerables variables que se escapan a un arreglo nacional, porque no todas las provincias tienen el mismo salario y algunas tienen un salario sano porque buena parte o todo está en el básico.

P.: ¿Esa nueva fórmula podría contemplar esta complejidad?

A.S.: Tratamos de ver si encontramos una fórmula que pueda dar alguna solución más. Queremos explorar un arreglo en otros tiempos. Fuimos criticados por arrancar la paritaria a fines de febrero; vamos a ver qué pasa si la iniciamos en diciembre, que no va a haber conflicto. Y si no podemos arreglarlo en diciembre hacemos un cuarto intermedio hasta fin de enero o principios de febrero y volvemos a discutir. Los últimos caminos adoptados no nos han traído los resultados que esperábamos. No sé si el resultado va a ser que algún día en las 24 provincias empiecen las clases, por la compleja trama organizativa de este país.

P.: Habló de negociaciones con el otro «empleador». ¿Los paros de marzo fueron responsabilidad de los gobernadores?

A.S.: No puedo decir eso porque tengo respeto por las disposiciones y las posibilidades de los gobernadores. La provincia de Buenos Aires le dedica a la educación el 35% de su Presupuesto. Muchos hacen un esfuerzo e igual no han podido resolver los conflictos. Tampoco nos parecen mal las demandas por mayor salario. Es un problema complejo. La Argentina representa un 40% de la conflictividad gremial de América del Sur, cuando no tenemos los peores salarios. Uno de nuestros objetivos es tratar de bajar los conflictos gremiales porque tiene que ver con la calidad educativa, con brindar un servicio sistemático y sostenido. La conflictividad gremial daña a la escuela pública, la hace más discontinuada y azarosa y se produce una lamentable transferencia de chicos de la escuela pública a la privada. No queremos que la escuela pública quede como la escuela para aquellos que no tienen chance de ir a otra. Y eso no es culpa de los docentes, sino de un sistema que tiene que ver con mejoras edilicias, con construir más escuelas, con hacer que las clases puedan ser más sostenidas y sistemáticas.

P.: ¿Las urgencias financieras de las provincias auguran una mayor conflictividad gremial docente para el año que viene? ¿Habrá una asistencia adicional de Nación?

A.S.: No sé si mayor, pero no podemos desconocerlo. Pensamos en que puede haber una conflictividad que tenga que ver con que muchas provincias están pasando por dificultades financieras. Lo que probablemente va a hacer el Gobierno nacional es un incremento en los recursos que está transfiriéndoles, si es que se aumenta un porcentaje de lo que hoy es el piso. Acompañará Educación a través del Fondo de Incentivo Docente y del Fondo de Garantías.

P.: ¿La crisis financiera que atraviesan las provincias este año impactó en la calidad educativa en el interior?

A.S.: No la crisis financiera coyuntural, lo cual no quiere decir que la situación económica no impacte en la educación. No ha sido causa de un mayor vaciamiento de la calidad educativa porque es un tiempo muy corto y no se lo puede apreciar, pero sí impactan la pobreza y las dificultades económicas; brindar una buena educación exige componentes extraescolares que tienen que ver con la situación social y económica de la familia. Nos interesa del mismo modo el ingreso y permanencia de los chicos al sistema educativo, que el de sus padres en el sistema productivo. La pobreza es un obstáculo educativo.

P.:¿Cómo incidirá la combinación de las medidas de fuerza con la gripe A en el balance final del ciclo lectivo?

A.S.: Algunas provincias no cumplirán con los 180 días, y no tiene caso ocultar la evidencia: si tenés 15 días menos de clase tenés un impacto en la calidad educativa. No es un desastre, pero tampoco es lo mismo 180 días que 165.

P.: ¿Cuál es su principal meta para 2010?

A.S.: Ser la gestión que incorpore las bases para una nueva escuela secundaria. La sociedad ha decidido que haya 13 años de educación obligatoria. Ahí tenemos una deuda múltiple.

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