Intentan frenar un tractorazo

El objetivo de la primera reunión técnica entre el Gobierno y el agro es bajar la tensión
El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y la Comisión de Enlace pondrán mañana manos a la obra para frenar el tractorazo que prepara Alfredo De Angeli para el 6 de noviembre. Mil tractores en el Obelisco prometió el combativo dirigente de la Federación Agraria de Entre Ríos para ese día, si antes no hay respuestas a los antiguos reclamos del sector.

Después del encuentro secreto que mantuvieron el jueves pasado con Domínguez, los presidentes de las cuatro entidades agropecuarias volverán a encontrarse hoy para definir las prioridades que sus técnicos llevarán a la primera reunión de trabajo, mañana a las 11, en el ministerio. El ruralismo aceptó el tono "técnico" de esas conversaciones a cambio de que no se realizaran en el ámbito del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Algunos dirigentes del campo temen que el organismo se politice y pierda el prestigio del que goza entre los productores.

La agenda por tratarse está aún por definirse, pero según una fuente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) "se buscará avanzar en cuatro o cinco cuestiones puntuales". No faltarán la emergencia agropecuaria, el acceso al financiamiento, la liberalización de los mercados agropecuarios (sobre todo los del trigo y el maíz), y el papel que desempeña la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).

En un contexto de alta conflictividad social y política, el ruralismo busca evitar que los productores autoconvocados -que siguen referenciándose en De Angeli- pateen el tablero y vuelvan a la protesta. En tanto, el ministro tiene como principal objetivo bajar la tensión en el frente ruralista en momentos en que el Gobierno encara otras batallas.

Los ruralistas confían en los nuevos funcionarios, sobre todo en el viceministro Lorenzo Basso -hasta ahora, decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires- y el director de Ganadería, Alejandro Lotti, que fue coordinador general de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, una organización "técnica" del campo.

"La Comisión de Enlace buscará una salida elegante para no pegarle tanto al ministro, tratar de bajar los decibeles en el interior y evitar lo del 6 de noviembre, lo cual es una estrategia arriesgada", dijo una fuente del propio ruralismo. El secretismo que caracterizó la reunión del jueves pasado causó roces entre la dirigencia agropecuaria.

"La mayoría de los productores autoconvocados de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe está pidiendo un tractorazo y nosotros, en Entre Ríos, también. No queremos perjudicar ninguna negociación; vamos a ser respetuosos de la Comisión de Enlace, pero el ánimo de protesta está", confirmó De Angeli.

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