Intentan esta semana despejar pagos de deuda por casi u$s 3.000 millones

En la Rosada apuntan a generar un shock de confianza en el mercado de cara a un 2009 complicado en materia financiera. Darían un bono en pesos y a cinco años
El Gobierno trabaja con la premisa de arrancar 2009 con un shock de confianza sobre los inversores. Y para ello preparan para las próximas horas un anuncio que en la Casa Rosada califican como “impactante”: el cierre del Programa Financiero del año. Lo que significa que el Tesoro tendría cubiertos todos los vencimientos de deuda en los próximos 12 meses.

Para llegar a anunciarlo en breve, en el Ministerio de Economía negocian contrareloj con un grupo de bancos locales el canje de préstamos garantizados por un nuevo bono a más largo plazo. Las conversaciones están avanzadas y se podrían cerrar esta misma semana. Significaría patear pagos de deuda que operan este año por casi u$s 3.000 millones. Más precisamente, u$s 2.800 millones; si la transacción (que será voluntaria) logra una elevada adhesión.

“Las conversaciones están bien encaminadas y posiblemente en los próximos días haya novedades en este sentido. Queremos brindar un nuevo horizonte de previsibilidad en momentos en que el mundo transita periodos de turbulencias”, comentó a El Cronista una calificada fuente oficial.

La operación en cuestión –que es comandada por la Secretaría de Finanzas que dirige Hernán Lorenzino– consiste en el canje de los préstamos garantizados que actualmente están en poder de bancos locales (principalmente Nación, Ciudad, Galicia, BBVA-Francés, Santander-Río y Macro) por otro bono que estaría nominado en pesos, con un plazo de entre 5 y 7 años, y una tasa de interés ajustable en base a la tasa Badlar que releva el BCRA (por depósitos a plazo fijo mayores a un millón de pesos) más un plus de entre dos y tres puntos porcentuales: hoy representaría un rendimiento (variable) en torno al 21%.

La intención oficial es anunciar tanto el canje de préstamos garantizados como el cierre del Programa Financiero 2009 lo más pronto posible. Lo haría la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en un acto en la Rosada, con el que buscará reflotar tres anuncios financieros que había quedado virtualmente congelados tras la crisis financiera internacional que se desató con particular virulencia desde octubre: la reestructuración de préstamos garantizados, la reapertura del canje de deuda en default y el pago al Club de París. En el Gobierno irán en ese orden, aunque la segunda y tercera operación aún está verdes.

Se descuenta que el canje de préstamos garantizados a nivel local tendrá una elevada adhesión. Ningún banco quiere caer en desgracia con los Kirchner, y financieramente es la oportunidad para deshacerse de activos atados a la cuestionada inflación oficial (que ajusta los préstamos garantizados) a cambio de nuevos bonos actualizados por una tasa de mercado. Y además los títulos en carpeta tendrán más liquidez para ser operados en las bolsas.

Adicionalmente al canje de préstamos en poder de los bancos, se avanzaría en varias recompras de bonos que vencen a corto plazo, como el Boden 2012. La otra parte de la operación –que incluye los préstamos que tienen las entidades financieras en el exterior– deberá esperar por ahora debido al riesgo de embargo que conlleva cualquier movimiento de fondos fuera del país, sobre todo en los Estados Unidos. De hecho, las garantías de los préstamos garantizados en esa nación están congeladas por la Justicia neoyorquina desde hace casi un año.

En total, los vencimientos de préstamos garantizados suman u$s 12.800 millones en los próximos años. De este monto, u$s 3.800 millones deben pagarse en 2009, y del volumen global alrededor del 50% está en manos de bancos locales, es decir u$s 6.400 millones.

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