Intenta el Gobierno acercarse al Vaticano

Intenta el Gobierno acercarse al Vaticano
El Gobierno dio un paso significativo en Roma para eliminar el último foco de conflicto que mantiene con el Vaticano y acordar la reforma, y posible supresión, del obispado castrense.
El embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero, dijo a LA NACION que antes de la visita que la presidenta Cristina Kirchner hizo al Papa, a fines de noviembre, acercó a la Secretaría de Estado del Vaticano una propuesta que contempla la constitución de un grupo de estudio para avanzar en la reforma del ordinariato castrense.

La propuesta está en manos del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, y es vista en el mundo eclesiástico como un "gesto positivo" para poner fin al conflicto iniciado en 2005 a raíz del duro ataque al Gobierno por parte de monseñor Antonio Baseotto, por entonces vicario castrense, en una encendida polémica sobre el aborto. Fuentes de la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires, que conduce monseñor Adriano Bernardini, confirmaron a LA NACION que la Santa Sede recibió la iniciativa argentina, que sigue su curso en la Secretaría de Estado.

"La idea es avanzar en un acuerdo que garantice la asistencia espiritual del personal militar y al mismo tiempo la libertad religiosa, con la posible admisión de la participación de otros cultos, en una visión plural y a través de una política de integración del personal militar a la sociedad civil", explicó el embajador Cafiero.

Para modificar la estructura del obispado castrense es necesario modificar el Acuerdo que en junio de 1957 suscribieron la Argentina y la Santa Sede para garantizar la asistencia espiritual del personal de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

El obispado está hoy a cargo del sacerdote Pedro Candia, que en mayo de 2007 asumió como administrador diocesano, tras el retiro del obsipo titular, monseñor Antonio Baseotto, cuyo entredicho con el entonces ministro de Salud, Ginés González García, había originado en febrero de 2005 el más duro enfrentamiento del gobierno de Néstor Kirchner con la Iglesia.

Evitar la segregación

"No podemos adelantarnos a lo que pueda surgir del acuerdo. Pero nuestra idea es avanzar en sintonía con la reforma militar impulsada en la Argentina en las últimas décadas, que favorece la integración de los militares con la sociedad civil y evitar las políticas de segregación", dijo Cafiero, que al asumir como embajador, en diciembre de 2008, había anticipado a la corresponsal de LA NACION en Roma su decisión de trabajar en conjunto con el Vaticano para superar el conflicto.

La intención del Gobierno es descomprimir la tensa relación con la Iglesia puesta visiblemente de manifiesto durante el año último. Más allá de los cuestionamientos del arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, severas críticas llegaron incluso de boca del propio Benedicto XVI. En agosto último, el Papa pidió "reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social en la Argentina" y en noviembre, al recibir en Roma a Cristina Kirchner y a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, el Pontífice dijo que "la consecución de la paz requiere también la lucha contra la pobreza y la corrupción, el acceso a una educación de calidad para todos y un crecimiento económico solidario".

"Las estructuras pensadas en las décadas del 40 y del 50, que dividían al militar del resto de la sociedad, han quedado superadas", advirtió el embajador argentino, que confía en la buena recepción de la propuesta. "Aunque -admitió- los tiempos de la diplomacia y especialmente del Vaticano se manejan con prudencia."

Con distintas modalidades, el régimen de los ordinariatos militares rige actualmente en 35 países: Brasil, Chile, Estados Unidos, Italia, Francia, España, Gran Bretaña, Alemania, Colombia, Bolivia, Ecuador, y Venezuela, entre otros.

En la Argentina existen 37 ordinariatos militares. Hay unos 35 capellanes distribuidos en el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, Prefectura y Gendarmería, y en las fuerzas militares de paz de las Naciones Unidas. A ellos se suman unos 100 capellanes auxiliares prestados por distintas diócesis para servicios puntuales (oficiar misa, administrar un sacramento), que no tienen una disponibilidad de tiempo completo.

Fuentes del obispado castrense señalaron que cayó en desuso la figura del capellán con grado militar. "Hoy son prácticamente todos civiles. Apenas quedan cuatro en la Armada con grado militar", dijo un vocero episcopal.

Desencuentros

* Baseotto, contra el aborto. El obispo castrense, Antonio Baseotto, envió en febrero de 2005 una carta al ministro Ginés González García, en la que cita un pasaje bíblico y afirma que "los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra al cuello y los tiren al mar".

* Sanción oficial. El presidente Kirchner dio por terminada, por decreto, las funciones de Baseotto como obispo castrense, en marzo de 2005. A fines de ese año, asume Bergoglio en el Episcopado.

* Retiro. En mayo de 2007, Baseotto presentó su renuncia al obispado castrense, que desde entonces permanece vacante.

* Sin aval. La propuesta del gobierno argentino de designar embajador en el Vaticano a Alberto Iribarne en 2008 suscita rechazos en la Iglesia por su condición de divorciado vuelto a casar.

* Acercamiento. La designación del embajador Juan Pablo Cafiero, a fines de 2008, contribuye a revertir la conflictiva relación entre el Gobierno y la Santa Sede.

* Visita. Las presidentas Cristina Kirchner y Michelle Bachelet visitan a Benedicto XVI en noviembre de 2009, a 30 años de la mediación papal por el conflicto entre la Argentina y Chile.

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