Intensos reclamos por radiaciones de antena de telefonía celular en Bariloche

La instalación de una antena de telefonía celular en plena zona urbana de Bariloche a 300 metros de cinco establecimientos educativos y el hospital zonal motivó intensos reclamos por vecinos que alertan sobre la posible emisión de ondas no ionizantes con efectos en la salud y el medio ambiente. Intervienen varios organismos pero aún no hay solución a la problemática.

La antena pertenece a la compañía Claro (ex CTI) que comenzó con la instalación en noviembre de 2007 en la calle Albarracín al 700 (entre John O´Connor y Otto Goedecke) donde en un principio construirían un “edificio técnico”, según consta en el expediente municipal.

En Bariloche no existen normativas vigentes que determinen los límites de la instalación de antenas de telefonía celular, aunque la Organización Mundial de la Salud emitió una recomendación ante la necesidad de aplicar el principio precautorio debido a que existe “incertidumbre científica respecto de la contaminación electromagnética generada”.

Los vecinos iniciaron consultas y reclamos ante la Municipalidad, la Defensoría del Pueblo de Río Negro, la Defensoría de la Nación y la Justicia, pero hasta el momento las soluciones no llegan.

La torre de 18 metros de altura se encuentra ubicada en el lote 19-2-E-167-5B, emite un intenso sonido que altera la rutina del vecindario y está ubicada a menos de 10 metros de algunas viviendas.

La obra consta de un expediente iniciado en la Municipalidad en 2007 que en principio avaló la construcción de un edificio técnico y aseguró que no estaba prevista la instalación de una antena.

Los reclamos fueron impulsados principalmente por una vecina que por prescripción médica no debería residir cerca de una antena de telefonía que emite radiaciones debido a una afección cardíaca y la escuela Antu Ruca, que se ubica en la parte posterior al terreno donde se emplazó la antena.

En el caso tomaron conocimiento e intercambiaron notas con los vecinos las autoridades interinas del Gobierno de Darío Barriga, así como también el Concejo Municipal, y ahora la gestión del intendente Marcelo Cascón, quienes brindaron informaciones confusas y contradictorias entre sí, según la documentación a la que accedió ADN.

Entre las contradicciones, la Dirección de Obras Particulares respondió por nota el 14 de diciembre de 2007 que no se emplazaría una antena de telefonía en el lugar, sin embargo en febrero el ex secretario de Obras Públicas, Carlos Valeri, confirmó que allí se instalaría una antena, al igual que la presidenta interina del Concejo, Silvana Camelli.

Más adelante, en noviembre pasado el secretario de Economía, Obras y Servicios Públicos, Jorge Temporetti, tomó el reclamo y notificó a los vecinos sobre un estudio de radiaciones que realizaría la compañía Claro a través de la Universidad Nacional de Córdoba.

En tanto, la Defensoría del Pueblo rionegrina emitió la resolución 68/08 donde solicitó al Consejo de Ecología y Medio Ambiente (CODEMA) un informe para determinar si la antena afecta a la salud de la población y si existen informes de impacto ambiental, mientras que instruyó a la Municipalidad para que tome recaudos técnicos.

Especialistas mundiales aseguran que las antenas de telefonía celular emiten radiaciones de manera indiscriminada con “efectos biológicos indeseables e introduce un riesgo para la salud pública”.

Entre los efectos ante una prolongada exposición se puede generar una alteración de las ondas cerebrales, dolor de cabeza, insomnio, alteración del ritmo cardíaco y vértigo, entre otras

En algunos países como Canadá se establecieron distancias de seguridad con normativas que indican que no deben instalar antenas de telefonía celular a 200 metros a la redonda de viviendas, escuelas, y otras entidades, por los efectos en la salud que podría provocar. (ADN)

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