Intensifica Irán la represión callejera

Tras una nueva advertencia a los manifestantes, desplegó cientos de policías y disolvió otra protesta; crece la tensión con Occidente
TEHERAN.- A diez días del estallido de las peores protestas desde 1979 en Irán, el régimen que encabeza el presidente ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad endureció ayer aún más su postura y reprimió con gases lacrimógenos y balas de plomo a cientos de manifestantes que se habían congregado en una plaza céntrica de esta capital.

Las relaciones entre Irán y la Unión Europea (UE), en tanto, se tensaron ayer aún más, mientras que el presidente estadounidense, Barack Obama, declaró que no permitirá que Estados Unidos sirva de "chivo expiatorio" para el gobierno iraní, que acusa a Occidente de incitar la ola de protestas que ya han dejado por lo menos 17 muertos.

Armados con palos y barras de hierro, unos 500 policías antimotines disolvieron rápidamente una protesta en la plaza Haft-e-Tir y detuvieron a decenas de personas, quienes, pese a las advertencias de las autoridades, decidieron continuar con las manifestaciones para denunciar la polémica reelección de Ahmadinejad y homenajear a la manifestante Neda, una estudiante que murió durante las protestas del sábado y que se ha convertido en un símbolo internacional de la revuelta iraní.

Según varios testigos, los manifestantes fueron agredidos con gases lacrimógenos y balas de plomo. "Los basij (milicia paramilitar) fueron realmente agresivos. Hay policías por todos lados; es realmente intimidante", contó una mujer que pidió no ser identificada.

El régimen cumplió así con la amenaza de la Guardia Revolucionaria, la fuerza militar más poderosa del país, que horas antes había advertido que aplastaría cualquier tipo de protesta relacionada con las elecciones del 12 de junio, en las que, según los resultados oficiales, Ahmadinejad obtuvo el 63% de los votos. Fue la primera vez que desde el inicio de la crisis la Guardia Revolucionaria hizo una advertencia de este tipo.

"En la delicada situación actual, habrá una decisiva y revolucionaria confrontación con los alborotadores y los que no respeten las leyes y distorsionen el orden público. Las fuerzas no dudarán en interferir", había señalado el cuerpo de elite, que depende directamente del líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei.

Nuevas manifestaciones

Anteayer, el líder de la oposición, Mir Hossein Moussavi, había llamado a sus seguidores a continuar con las protestas para denunciar el fraude electoral y para hoy está prevista una nueva manifestación.

Al caer la noche, gritos de "Allahu akbar!" (?Dios es grande´) se oyeron en Teherán, mientras los partidarios de Moussavi se reunían en azoteas y techos para clamar su desafío a las autoridades, táctica usada en la revolución islámica de 1979.

Ayer por la madrugada, el Consejo de Guardianes, máximo órgano legislativo y electoral del país, que debe pronunciarse antes de mañana sobre las denuncias de irregularidades, reconoció que hubo más votos que electores potenciales en 50 distritos (sobre un total de 366).

Sin embargo, minimizó rápidamente la importancia de este dato, al afirmar que "sólo afecta a tres millones de votos" y que se trata incluso de una falla normal, ya que la ley iraní permite a los ciudadanos votar en cualquier ciudad en la que se encuentren.

En una nueva escalada de tensión con el régimen iraní, la UE calificó ayer de "infundadas e inaceptables" las acusaciones de injerencia en los asuntos internos del país lanzadas anteayer por Ahmadinejad, y reiteró su preocupación por la "persistente violencia contra los manifestantes".

La República Checa, que ejerce la presidencia de turno de la UE, además, pidió a los Estados miembros que convocaran a los jefes de las misiones diplomáticas iraníes para expresar su "profundo rechazo" a la represión de manifestaciones opositoras.

Obama, que es acusado por varios republicanos de ser demasiado cauteloso en relación con el conflicto que sacude a Irán, insistió en que Estados Unidos no debe involucrarse en el movimiento postelectoral iraní ni permitir que el régimen actual transforme el debate sobre el resultado de los comicios en una discusión sobre Estados Unidos.

"Lo último que deseo es que Estados Unidos sirva de chivo expiatorio de las fuerzas internas de Irán, a las que les encantaría convertir esto en un alegato sobre Estados Unidos´´, destacó Obama en una entrevista con la cadena televisiva CBS. Poco después, su vocero, Robert Gibbs, dijo que resulta evidente en Irán que "no se ha hecho justicia" y llamó al gobierno de Teherán a evitar acciones "violentas e injustas" contra el pueblo iraní.

Gran Bretaña, por su parte, que ha sido hasta ahora el principal blanco de los embates iraníes, anunció ayer la repatriación de las familias del personal de su embajada en Teherán, y recomendó a sus ciudadanos evitar los viajes a Irán.

También el gobierno italiano desaconsejó a sus ciudadanos realizar viajes a Teherán a raíz de los disturbios en curso, y dijo estar dispuesto a abrir su embajada en la capital iraní a los manifestantes heridos.

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