Intendentes en rojo piden auxilio a sus gobernadores y a la Nación

La caída de la recaudación y los gastos extra por la Gripe A agravaron el déficit. Se anticipan nuevas medidas de ajuste, por segunda vez en el año
Si los números no cierran para algunos gobiernos provinciales, tampoco en los municipios. La crisis ya es evidente en Mendoza y Río Negro, donde por el déficit los intendentes han pedido auxilio a sus gobernadores.

Los intendentes del PJ de Mendoza, se comprometieron a reducir gastos y a cambio solicitaron que el gobernador Celso Jaque no frene obra pública. En respuesta a este pedido, el mandatario evalúa la posibilidad de endeudar al estado provincial (a través de la gestión de préstamos ante la Nación o ante organismos internacionales de crédito). Según estimaciones del ex ministro de Hacienda de la gestión de Julio Cobos y actual secretario de la intendencia radical de Mendoza, Alejandro Gallego, el déficit provincial oscila entre $ 600 y $ 700 millones y puede llegar a los $ 180 millones en los 18 municipios.

Los intendentes del PJ (quienes se reunieron con el gobernador el lunes) dicen que, a la crisis internacional de este año, hay que sumarle la crisis generada por la caída del consumo desde que comenzó la pandemia de Gripe A, lo que los obligó a gastos extraordinarios.

Se dice que Jaque pediría a los legisladores que aprueben la ley que permitiría el uso de fondos de la Anses para la construcción de casas en toda la provincia, obras que podrían reactivar la economía regional. "Apoyamos al Gobernador, más en una situación de crisis. De esto salimos todos juntos. No podemos caer en la soberbia de que no pasó nada", dijo Rubén Miranda, intendente de Las Heras.

Todos los intendentes peronistas, excepto dos (el de San Martín porque se encontraba de viaje y el de San Rafael por su distanciamiento) se reunieron con el gobernador y conversan permanentemente con el ministro de Gobierno, Mario Adaro. Los intendentes, además de prometer bajar gastos, prometieron presentar un informe de sus cuentas a la cartera de Hacienda provincial. Y, como ya ocurrió a principio de año en Mendoza y en otras provincias, comenzarían a restringir el ingreso de personal, cesar alquileres y se recortarían algunos programas culturales y sociales. Desde el Ejecutivo, se dejó trascender que se pedirá ayuda a la Nación.

Una situación similar, o tal vez más crítica, se vive en algunos municipos de la vecina provincia de Río Negro. San Carlos de Bariloche, El Bolsón y San Antonio Oeste, por ejemplo, no pudieron pagar aún el medio aguinaldo. En otros municipios, como Villa Regina, General Roca, Cipolletti, Allen y la capital, Viedma, sólo se pagó a los empleados pero no a los funcionarios de mayor jerarquía.

Según publicó el diario Río Negro, en El Bolsón se pagaría parte del aguinaldo en los próximos días, siempre y cuando ingresen a las arcas municipales en concepto de coparticipación- $ 270.000, cifra necesaria para cumplir con los empleados.

En todos los casos la caída de la recaudación sería la principal razón de la situación. En algunos lugares el porcentaje de caída según sea el impuesto- oscila entre el 39% y el 62%.

Tampoco Buenos Aires, con las finanzas provinciales complicadas, escapa a esta situación general. En Junín, por ejemplo, los concejales electos de la Coalición Cívica salieron a pedir públicamente el recorte de gastos para afrontar la crisis municipal. Las propuestas realizadas apuntan a eliminar cargos jerárquicos, gastos de movilidad y viáticos, reducción de publicidad y propaganda como así también reducir el sueldo de funcionarios municipales, inclusive concejales.

En Córdoba, la violencia desatada en las protestas de los municipales contra los recortes del intendente Daniel Giacomino, son otra muestra de la crisis, aunque en este caso, cuestiones políticas habrían acrecentado el conflicto.

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