Intendentes no mejoran la recaudación propia.

Los jefes comunales podrían morigerar las podas en las transferencias con distintas políticas recaudatorias. Los ingresos extra podrían provenir de lo que se percibe por automotores, moratorias, blanqueo de contribuyentes y tasas que actualmente no se cobran.
Más allá de la difícil situación por la que atraviesa la mayoría de los jefes comunales de Catamarca, por la caída de ingresos de la coparticipación y la poda de la ayuda de emergencia, muchos de ellos no implementan estrategias para mejorar la recaudación propia en cada distrito comunal.

Desde el Gobierno advirtieron que cada municipio podría lograr mayores ingresos con distintas políticas recaudatorias, de manera de morigerar el impacto de la merma en las transferencias automáticas.

El caso más notable es el del impuesto al automotor.

Mensualmente, la Provincia gira a los 36 municipios catamarqueños la coparticipación de impuestos nacionales y provinciales, según un índice establecido en la legislación vigente.

Por fuera de ese aporte, se hace la liquidación correspondiente al impuesto que se cobra a los que poseen un vehículo. Este concepto se calcula en función del número de automotores declarados en cada jurisdicción, por lo que la Capital, lejos, se lleva la tajada más grande, con un millón de pesos mensuales.

Sin embargo, otros distritos, que en los últimos años vieron incrementado su parque automotor, no actualizaron los registros, por lo que siguen cobrando montos exiguos.

Tal es el caso, por ejemplo, de la comuna de San Fernando, que percibió en la segunda quincena de febrero apenas 7 pesos.

"Actualizar el padrón de vehículos no debería ser muy complicado. Hay jurisdicciones que tienen más autos, pero siguen cobrando lo mismo que hace años. Y en algunos casos no sería una fuente de ingresos nada despreciable", comentó la directora provincial de Relaciones Municipales, Ramona Figueroa.

La funcionaria dijo que cada municipio estaría en condiciones de tomar medidas para mejorar el nivel de ingresos propios a través de las tasas comunales.

Puso por ejemplo el municipio de Santa María, que años atrás realizó una fuerte campaña que incluyó una moratoria y el "blanqueo" de contribuyentes, con lo cual aumentó en forma importante la recaudación.

"Uno de los problemas en varias jurisdicciones es que no tienen un cobro regular de tasas. Esto lo hablé personalmente con los intendentes, porque podrían realizar distintas acciones para lograr un mejor ingreso", comentó la funcionaria.

Edificación

La titular de Relaciones Municipales dijo que las comunas deberían tener aceitado un sistema de catastro de construcciones, de manera de percibir por derecho de edificación.

"La mayoría de los municipios no tiene un código de edificación, que sería muy importante no solamente para regular cómo se construye, sino también para cobrar una tasa específica. Ahí podría haber otra fuente de ingresos", agregó.

En este sentido, dijo que los Concejos Deliberantes deben acompañar estas estrategias dictando las normativas específicas.

En otras áreas que también podrían percibirse tasas, y que muchas comunas no las tienen implementadas, es en la inspección bromatológica y a comercios.

"Los intendentes están perdiendo ingresos que le corresponden genuinamente a cada comuna. Y los contribuyentes deberían saber que realizar esos pequeños aportes redundan en un mejoramiento de los servicios que puede brindar su municipio", evaluó Figueroa.

Dificultades

En apenas cuatro meses la situación de los municipios se complicó mucho, especialmente la de aquellos que destinan el grueso de su coparticipación al pago de sueldos. Desde octubre a marzo los recursos coparticipables tuvieron una merma del 11%, lo cual podría acentuarse más adelante.

Por otro lado, la decisión de la Comisión de Participación Municipal de preservar dinero en el Fondo de Emergencia hizo que se restringiera hasta un 40 por ciento la ayuda extra que una docena de municipios recibe mes a mes.

Los problemas financieros fueron de tal magnitud en algunos distritos que se anunciaron medidas de coyuntura, como la reducción en los sueldos de funcionarios y la suspensión de contratados.

11 por ciento

Es la reducción en el nivel de ingresos que las comunas catamarqueñas tuvieron en apenas cuatro meses. La merma puso en jaque a varios intendentes, quienes buscan realizar un fuerte ajuste.

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