Los intendentes llenarán las listas de familiares.

Es la opción para no competir para concejales, como pide Kirchner.
Jesús Cariglino ensayó un tono displicente para escaparles a las órdenes de Néstor Kirchner. "¿Todo esto es una cuestión de apellido?", preguntaba desde su casa mientras repetía que no iba a encabezar la lista de concejales de su distrito. "Si es por el apellido, mi hermano va a ser candidato. ¿Confían en nosotros porque arrastramos votos? Bueno, los van a tener."

El intendente de Malvinas Argentinas ya prepara una salida elegante para ostentar "fidelidad" sin exponerse: mostrar a Roque Cariglino. Su hermano es senador provincial desde 2005, y el 28 de junio intentará renovar su banca. Jesús alardea con su apellido para convencer a Kirchner de que está "comprometido" y de que pondrá en juego todo su "aparato" para garantizar una victoria oficialista.

Al menos otros 10 jefes de la región política más influyente del país evalúan candidatear a sus hermanos, a sus hijos y a sus esposas. Así intentarán calmar la obsesión del ex presidente, que pretendía que los barones "pusieran el cuerpo" para sumar votos y, de paso, evitar que lo traicionen y apuesten al peronismo disidente. Una disposición que causó inquietud entre líderes que le temen a la suerte en las urnas.

Los intendentes de la primera sección electoral (noroeste del conurbano), donde gobierna el núcleo más duro en contra de las "candidaturas testimoniales", hablarán de eso mañana en un encuentro reservado.

Estarán allí Cariglino y el otro poderoso intendente que le dijo que no a Kirchner, Hugo Curto (Tres de Febrero). También participarán otros caciques de peso, como Mario Ishii (José C. Paz), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Raúl Othacehé (Merlo). Ninguno de ellos está a gusto con el proyecto oficial. Y varios se enojaron porque ni siquiera fueron consultados antes de hacer pública la jugada.

En la reunión, los líderes territoriales acordarán una postura común. La posibilidad más firme será intentar demostrar "compromiso" incluyendo a familiares: "Hacer jugar el apellido". Una opción que el Gobierno estaría dispuesto a aceptar.

Esposas, hijos y hermanos

Curto, por ejemplo, ya piensa en su esposa, Marta Burgos, como primera candidata a concejal. Luis Acuña, de Hurligham, evalúa algo parecido con su hijo Fabricio. "Sería la forma de apoyar la política desde la gestión", argumentó una fuente del municipio.

Descalzo cree que su mujer, Marta Pérez ?una histórica militante local? podría ser candidata. El propio jefe de Gabinete e intendente de Tigre con licencia, Sergio Massa, se lo confesó a sus colaboradores: "Si no voy como candidato, puede ir mi mujer". Su esposa, Malena Galmarini, ocupa una secretaría del municipio.

Hasta los intendentes no peronistas elegirán la misma modalidad. El hombre fuerte de San Martín, Ricardo Ivoskus, vecinalista de buena relación con el Gobierno, jugará su apellido con su hijo Daniel, que revalidará la banca que ocupa en el Concejo desde 2005. Su colega de Morón, Martín Sabbatella ?ahora distanciado del kirchnerismo? hará lo mismo con su hermano, Hernán.

En el sur del conurbano, los intendentes se alinearon en masa y anunciaron que serán candidatos. Pero hay excepciones. Juan José Mussi, intendente de Berazategui, ya visualiza a su sucesor en 2011: su hijo Patricio, hoy secretario de Gobierno. En 2005 había sido elegido como concejal. Ahora, algunos hombres del municipio le pedirán que vuelva a postularse.

El líder de Ezeiza, Alejandro Granados, había pensando en las últimas semanas en candidatear a su hijo. Sólo a último momento anunció que, si es necesario, él encabezará la lista distrital. Una situación similar vivió Darío Díaz Pérez, de Lanús. Su hermano Néstor es un popular dirigente local. Pensó en él cuando se puso a armar las nóminas locales. La posibilidad quedó en suspenso cuando el intendente respaldó a Kirchner y dijo que podría postularse.

No piensa lo mismo Darío Giustozzi, de Almirante Brown, que evalúa encontrar alguna excusa que le permita no ponerse al frente de la lista. Podría ser un familiar, pero lo anunciará sólo a último momento.

En La Plata, el intendente Pablo Bruera ya encontró un postulante: su hermano Gabriel. Lo presentará como candidato e intentará pedirle a Kirchner lo mismo que sus colegas del Norte: que jugará su prestigio y su apellido, que traccionará votos, que no hará un "doble juego" con el peronismo disidente, pero que no quiere exponer su figura. Teme ser arrastrado a una derrota que lo obligaría a renunciar. En su distrito, Kirchner tiene la imagen más baja de todo el Gran Buenos Aires.

La discusión

* La orden de Kirchner. Desde hace dos semanas, el líder del PJ evalúa la posibilidad de que los intendentes "pongan el cuerpo". Scioli se lo comunicó a un grupo del conurbano.

* Resistencia. Algunos jefes territoriales se opusieron a la idea. No quieren exponerse y temen que Kirchner los arrastre a una derrota que los obligaría a renunciar.

* Apoyo en el Sur. Los caciques de la tercera sección, la más populosa del conurbano, escenificaron un encendido apoyo. Igual esperarán "cómo lo toma el electorado" antes de avanzar.

* La alternativa. Algunos intendentes le propondrán a Kirchner poner a familiares para "hacer jugar el apellido" sin necesidad de exponerse a un plan que consideran riesgoso.

Para cumplir

PABLO BRUERA

Intendente de La Plata

* "Preferiría no jugar, al menos que lo obliguen", aseguró un hombre de su confianza. Intentará que el primer candidato a concejal sea su hermano, Gabriel.

HUGO CURTO

Intendente de Tres de Febrero

* Ya le dijo a Kirchner que no aceptará ser candidato a concejal. Mostrará "compromiso" al proponer a su mujer, Marta Burgos de Curto.

LUIS ACUÑA

Intendente de Hurligham

* Les comunicó a sus colaboradores que no está de acuerdo con encabezar la lista. En su lugar podría ir su hijo, Fabricio.

JESUS CARIGLINO

Intendente de Malvinas Argentinas

* También anunció que no se postulará como primer concejal. Su hermano Roque será primer candidato a senador por la primera sección electoral.

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