Intendentes y diputados opositores harán una protesta en el Congreso

"Van a pagar el costo político". Con ese objetivo, diputados opositores y un grupo de intendentes de la región bonaerense afectada por la sequía se juntarán hoy en el Congreso para fustigar a Cristina Kirchner por su veto a la ley que eliminaba o bajaba a la mitad las retenciones en 37 distritos de esa provincia.
Los discursos insistirán en que la aprobación por unanimidad de la norma no se trató de un "error", como argumentó el oficialismo, e instalarán una "preocupación": que el Ejecutivo recurra al "veto sistemático" a partir de diciembre, cuando las Cámaras cambien su conformación y el kirchnerismo quede debilitado por la derrota del 28 de junio. "El Congreso vota y la presidenta veta. Los K no tienen límites. Es un error grave, con un costo político enorme", arremetió Francisco De Narváez, autor del proyecto de la discordia y uno de los que hoy estará presente en la convocatoria realizada por la Mesa de Consenso Agropecuario que integran radicales, socialistas, macristas, peronistas disidentes y la Coalición Cívica.

Los referentes se entusiasmaban con la presencia confirmada de 19 intendentes enrolados en el Acuerdo Cívico. De Narváez marcó varios números para intentar convencer a algún peronista de los 37 municipios afectados por el veto, pero ninguno había aceptado la invitación. Al principio hubo expectativas por Cristian Breitenstein, de Bahía Blanca, kirchnerista crítico, aunque se desvanecieron. "A muchos los presionan para que no vengan", contó un diputado. También habrá referentes de la Mesa de Enlace. La reunión será en una sala pequeña del Anexo de Diputados, porque las autoridades le negaron una amplia donde se realizan las citas concurridas.

La oposición adelantó que pedirá a la Comisión Bicameral que debe revisar el veto un dictamen favorable "teniendo en cuenta que se votó por unanimidad". Para ratificar la ley harán falta dos tercios de los votos en ambas cámaras. Aunque están convencidos de que tendrán que esperar hasta diciembre para retomar la embestida.

Para el oficialismo, cuanto más rápido transcurra esta semana, mejor. El supuesto "error" y el veto provocaron más crispación entre los productores y pases de factura dentro del bloque. Agustín Rossi, jefe de bancada, dejó una frase entre la autocrítica y el nerviosismo: "Sé que es un costo político, estoy mortificado. Pero De Narváez no tiene límites. Es un enfermo que miente descaradamente".

Por otro lado, la senador del Pj disidente Chiche Duhalde sostuvo que "este tipo de políticas lo que hace es retrasarnos cada día más" y agregó que "sabíamos que iban a vetar la ley. Los productores tienen derecho de protestar, pero que nada sea violento, que es algo que este gobierno está buscando". Su colega radical Juan Carlos Marino "el oficialismo no se percató de lo que votaba y reaccionó después con el veto, como todos suponían".

Comentá la nota