Los intendentes, decepcionados con Kirchner y el fin de las obras.

Nada de lo que esperaban los jefes comunales de la tercera sección electoral sucedió. No hubo ni felicitaciones ni pases de facturas por parte de Néstor Kirchner. El diputado electo tampoco escuchó los descargos post electorales ni los problemas en la gestión. "Quiso sacarse la foto con nosotros y la tuvo", explicó con algo de decepción un intendente que participó del encuentro el jueves por la noche.
La Casa de la Cultura de Quilmes fue el lugar elegido por los alcaldes de la sección con más votantes en la provincia de Buenos Aires (3.676.258) para la reunión que reeditan semanalmente. Desde el martes, cuando confirmaron la presencia del ex presidente, los jefes comunales entrecruzaron llamados para definir las ideas que le transmitirían a Kirchner. "No pudimos hablar temas referidos a nuestro territorio porque de repente aparecieron legisladores de otras secciones, diputados nacionales que no son de nuestros distritos, y hasta concejales de otras localidades", explicó uno de los intendentes que se quedó con ganas de plantear frente al ex titular del Partido Justicialista la preocupación por los déficits municipales.

Luego de la reunión pública en la que Kirchner hizo preparar el atril cuando le tocó el turno de hablar, los dirigentes permanecieron encerrados en una galería. Allí transcurrieron sólo quince minutos, en los que el ex presidente felicitó a algún alcalde por la elección y miró de reojo a otros, sin decir una palabra. "Yo no estoy enojado con nadie", dijo cuando abandonó el lugar.

En la cena en la que participaron sólo ocho de los diecinueve intendentes de la sección, la visita de Kirchner fue leída como una señal política de apoyo a los intendentes de la tercera. "Néstor decidió mostrarse públicamente con nosotros para diferenciarnos con los de la primera sección, en donde en distritos claves como Tres de Febrero o Ituzaingó los intendentes perdieron a manos de Unión-PRO", sostuvo un jefe comunal ante sus pares.

El encuentro con los alcaldes de la tercera sección dejó inaugurado una serie de reuniones que el ex presidente comenzará a presidir y que tendrá como escenario varias provincias. "Voy a estar caminando por todos lados con más fuerza espiritual que nunca", dijo Kirchner, quien ya tiene programados los primeros recorridos para las próximas semanas.

Obras. La mayor preocupación de los intendentes, después de la derrota en la provincia de Buenos Aires y del fuerte corte de boleta en muchos distritos del Conurbano, fue la posible venganza de Kirchner con el manejo de las obras públicas.

Ya durante la cena, el secretario de Obras Públicas, José López, fue el encargado de despejar fantasmas. Allí, los intendentes le pidieron precisiones sobre el avance de las obras que se habían comprometido. "Según lo que iba averiguando cada uno después de la elección, parecerían estar garantizadas, pero todavía no tenemos ninguna voz oficial", le dijo un alcalde a López.

El funcionario aseguró que "todo lo que está en curso, sigue, y todo lo comprometido también". Pero los intendentes recibieron la noticia de que no habrá nuevas obras. "Si no te dieron obras en estos meses, perdiste, porque nos advirtió que por la situación económica, no habrá nuevos proyectos hasta 2011", expresó un intendente ante PERFIL.

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